Las personas mayores no queman la grasa almacenada tan eficazmente como los adultos jóvenes

Investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, han descrito cómo los sistemas nerviosos y el sistema inmunológico hablan entre sí para controlar el metabolismo y la inflamación. Su descubrimiento, publicado en ‘Nature’, ayuda a los científicos a comprender por qué los adultos mayores no queman la grasa del vientre almacenada, lo que eleva el riesgo de enfermedades crónicas y apunta a posibles enfoques terapéuticos para atacar el problema, según los autores.

Los adultos mayores, independientemente del peso corporal, suelen tener un aumento de la grasa del vientre. Sin embargo, cuando necesitan gastar energía, las personas mayores no queman la energía almacenada en las células grasas tan eficientemente como los adultos más jóvenes, lo que lleva a la dañina acumulación de grasa del vientre, pero la causa subyacente de esta falta de respuesta en las células grasas se desconoce.

En su trabajo, el director de la investigación, Vishwa Dixit, profesor de Medicina Comparativa e Inmunobiología en la Universidad de Yale, y sus colaboradores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Tennessee, Estados Unidos, y la Universidad de Bonn, Alemania, se centraron en células inmunitarias especializadas conocidas como macrófagos, que suelen estar involucradas en el control de infecciones.

El laboratorio de Dixit descubrió un nuevo tipo de macrófago que reside en los nervios de la grasa del vientre. Estos macrófagos asociados a los nervios se inflaman con la edad y no permiten que los neurotransmisores, que son mensajeros químicos, funcionen correctamente.

Los adultos mayores, independientemente del peso corporal, suelen tener un aumento la grasa del vientre.

Los científicos también aislaron células inmunes del tejido graso de ratones jóvenes y viejos, y luego secuenciaron el genoma para entender el problema. “Descubrimos que los macrófagos envejecidos pueden descomponer los neurotransmisores llamados catecolaminas y, por lo tanto, no permiten que las células de grasa suministren combustible cuando surge la demanda“, explica Dixit, que también es miembro del Centro de Investigación sobre Envejecimiento de Yale.

La ‘charla’ de las células inmunes y el sistema nervioso

Los investigadores encontraron que cuando disminuyeron un receptor específico que controla la inflamación, el inflamasoma NLRP3, en los macrófagos envejecidos, las catecolaminas podrían actuar para inducir la descomposición de la grasa, similar a como sucede en los ratones jóvenes. “El hallazgo clave es que las células inmunes hablan con el sistema nervioso para controlar el metabolismo”, dice Dixit.

En otros experimentos, los investigadores bloquearon una enzima que se incrementa en macrófagos envejecidos, restaurando el metabolismo normal de grasas en ratones más viejos. Dixit observó que esta enzima, la monoaminO oxidasa-A o MAOA, es inhibida por los fármacos existentes para el tratamiento de la depresión.
“Teóricamente, uno podría reutilizar estos fármacos inhibidores de MAOA para mejorar el metabolismo en individuos de edad”, dice. Pero también advirtió que se necesita más investigación para dirigir específicamente estos fármacos a la grasa del vientre y para probar la seguridad de este enfoque.

En futuras investigaciones, Dixit y sus colegas examinarán más a fondo las células inmunes y su interacción con los nervios, y cómo este diálogo neuro-inmune controla la salud y la enfermedad. Si el control de la inflamación en el envejecimiento de las células inmunes puede mejorar el metabolismo, puede tener otros efectos positivos sobre el sistema nervioso o sobre el proceso de envejecimiento en sí, dicen los investigadores.

“El propósito de nuestra investigación es entender mejor las interacciones de las células inmunes con los nervios y las células de grasa para reducir potencialmente la grasa del vientre, mejorar el metabolismo y mejorar el rendimiento en los ancianos“, apunta Christina D. Camell, primera autora del estudio.

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noviembre 15, 2017 ActualidadFisioterapiaSalud

¿Qué es la Medicina Biológica?

La Medicina Biológica comprende diversas terapias encaminadas a favorecer y reforzar los mecanismos naturales de defensa y curación del cuerpo humano. Trata al individuo enfermo de forma global, reconociendo al organismo de forma completa e impulsando una recuperación total del sistema, teniendo totalmente en cuenta la relación existente entre los diferentes órganos y zonas del paciente.

¿Para qué está indicada la Medicina Biológica?

La Medicina Biológica es eficaz en cualquier alteración de la salud, siendo susceptibles de ser tratados todo tipo de pacientes que manifiesten afecciones orgánicas y funcionales, reforzando al organismo frente a cualquier enfermedad.

La Medicina Biológica puede ser el complemento al tratamiento convencional en multiples patologías como:

  • Dolores crónicos: fibromialgia, artrosis, artritis, hernias discales, cefaleas, jaquecas…
  • Enfermedades psicosomáticas: depresiones, ansiedad, insomnio…
  • Enfermedades degenerativas del sistema nervioso central: Alzheimer, demencia senil, Parkinson…
  • Enfermedades degenerativas del cartílago y el hueso como la artrosis.
  • Enfermedades agudas de repetición en los niños.
  • Trastornos hormonales en la mujer: menopausia, menstruación irregular, dismenorrea…
  • Alergias ambientales o alimenticias.
  • Problemas de piel: dermatitis atópica, acné, foliculitis, alopecia, lupus, psoriasis…
  • Problemas metabólicos: diabetes, colesterol, ácido Úrico…

¿Cómo funciona la Medicina Biológica?

Esta medicina emplea todo tipo de medios para hacer reaccionar al organismo, no suponiendo una supresión de los síntomas. Esto diferencia a esta medicina de otros tratamientos que, para aliviar al enfermo, atacan a los síntomas de la enfermedad sin afrontarla directamente, ocultándola pero no solucionándola, dejando que esta siga su curso, facilitando su complicación o evolución hacia la cronicidad.

La Medicina Biológica busca una respuesta orgánica a la enfermedad, reforzando los métodos de combatirla. Así, la mejoría se irá produciendo desde el origen y como consecuencia se irán aliviando sus síntomas.

La Medicina Biológica no es una alternativa a la medicina convencional, sino que es complementaria. Potencia los mecanismos de defensa y permite utilizar fármacos convencionales, significando que debe ser practicada exclusivamente por médicos con amplia formación en la patología de los pacientes.

Estas interesantes preguntas y mucho más el próximo jueves día 30 de noviembre a cargo del Doctor Ismael García y Don. José Peris. en:


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noviembre 10, 2017 ActualidadSalud

Científicos del Instituto Flamenco de Biotecnología y las universidades de Bruselas y Lovaina, en Bélgica, han aclarado por qué las células tumorales utilizan elevados niveles de azúcar para seguir creciendo, lo que se conoce como ‘efecto Warburg’, un hallazgo que puede tener un fuerte impacto en la dieta de los pacientes oncológicos.

Así se desprende de los resultados de un trabajo conjunto de investigación de más de 9 años que publica en su último número la revista ‘Nature Communications’, en el que vieron cómo los tumores convierten cantidades significativamente mayores de azúcar en alimento, en comparación con los tejidos sanos.

Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado e incluso utilizado para detectar tumores cerebrales, entre otras aplicaciones. Pero hasta ahora no estaba claro si su efecto era simplemente un síntoma del cáncer, o una causa.

Mientras que investigaciones previas sobre el metabolismo de las células tumorales se ha centrado en sus peculiaridades metabólicas, este estudio aclara el vínculo entre la desviación metabólica y el potencial oncogénico de estas células.

“Nuestra investigación revela cómo el consumo hiperactivo de azúcar de las células cancerosas lleva a un círculo vicioso de estimulación continua del desarrollo y crecimiento del cáncer. Así, es capaz de explicarse la correlación entre la fuerza del ‘efecto Warburg’ y la propia agresividad tumoral”, ha señaladojohan Thevelein.

Además, este vínculo entre el azúcar y el cáncer tiene consecuencias ya que proporciona la base necesaria para investigaciones futuras, pero con un enfoque mucho más preciso, han celebrado.

En este caso la investigación de células de levadura fue esencial ya que estas contienen las mismas proteínas ‘Ras’ que se encuentran habitualmente en muchas células tumorales, que pueden causar cáncer cuando presentan alguna mutación.

Así, utilizando la levadura como un organismo modelo, el equipo de investigación examinó la conexión entre la actividad Ras y el metabolismo altamente activo del azúcar.

“Observamos en la levadura que la degradación del azúcar está ligada a través de la fructosa-1,6-bisfosfato a la activación de las proteínas Ras, que estimulan la multiplicación tanto de células de levadura como en el cáncer”, ha señalado Thevelein.

Además, este experto señala que una de las principales ventajas de haber usado levadura en su estudio es que “no se vio afectada por otros mecanismos alternativos de regulación celular en mamíferos, que puede tapar otros procesos fundamentales subyacentes”.

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noviembre 3, 2017 ActualidadSalud

Los oídos pueden producir algo de cerumen (cera), una sustancia pegajosa de color amarillento que protege el oído. Nunca hemos de intentar sacar la cera del oído del bebé introduciendo ningún objeto, ni siquiera bastoncillos de algodón.

La cera protege los oídos del bebé

El cerumen que producen los oídos tiene la función de proteger al órgano de elementos extraños como el polvo. Por ello no hemos de obsesionarnos en limpiarla, y menos introduciendo objetos alargados en el oído. Ello es debido a que podríamos causar el efecto contrario, haciendo que restos de cera se introduzcan en el oído del bebé y originando un tapón de cera.

Además, estos objetos alargados podrían dañar al tímpano si los introducimos en exceso, algo que puede suceder accidentalmente si el bebé hace un movimiento inesperado con la cabeza. Por supuesto, nada de objetos punzantes como palillos u horquillas, que pueden resultar muy peligrosos. Lo mejor es emplear una toallita o paño húmedo, o bastoncillos para el exterior.

Si durante la limpieza del oído notamos que el bebé tiene algo de cera casi a la entrada del oído, podemos intentar retirarla con un pañito humedecido sin introducirlo, limitando la limpieza a las partes que logremos alcanzar y siempre con movimientos hacia fuera.

Podemos aprovechar este momento de revisión del oído para comprobar que no existen problemas. La consistencia de la cera ha de ser fina y su color amarillo claro o quemado, tirando a anaranjado, pero no muy oscuro. Si la consistencia cambia o varía su color, tornándose más espesa y oscura, deberemos acudir al pediatra, sin tratar de retirarla, para que la valore y descarte algún problema.

Además, podemos verificar si con el cambio en la consistencia y el color de la cera también se producen disminuciones en la capacidad auditiva del niño, pues podría tratarse de un tapón que le impide oír con claridad y ante el que también tendría que actuar el pediatra. De todas formas, esto es bastante improbable en las primeras semanas de vida del bebé.

¿Qué hay que limpiar de los oídos del bebé?

La limpieza de los oídos debe limitarse a su parte externa con el ánimo de no causar daños ni generar un taco de cera en su parte interna. Para asear los oídos, basta un poco de agua enjabonada o un paño humedecido que recorra todo el pabellón auricular. Lo podemos hacer perfectamente en el momento del baño.

En el baño lo más probable es que caiga agua en los oídos del bebé al lavarle la cabeza, aunque hemos de procurar que no se introduzca, ladeando la cabeza del bebé cuando vaya a caerle el agua desde arriba, una vez para cada lado. Habremos de secar cuidadosamente con la toalla de algodón ese agua que se ha quedado en el pabellón auricular del bebé, lo cual servirá de limpieza.

Si vemos que queda agua en la entrada del oído interno, no debemos incidir (del mismo modo que si hubiera cera) para no dañar esa delicada zona. Las pequeñas pilosidades que hay se encargarán de “recoger” esa agua para que no se introduzca en el oído.

Para la limpieza del pabellón externo sí que podemos usar bastoncillos auditivos. Tanto si usamos bastoncillos como un pañito, habremos de proceder del mismo modo. Sujetaremos bien la cabeza ladeada del bebé, y pasaremos el bastoncillo por el pabellón auditivo siguiendo la forma de la oreja y de dentro hacia fuera.

Siguiendo todos estos consejos para una correcta limpieza de los oídos del bebé recién nacido haremos que sea una tarea sencilla y sin riesgos. De todos modos, comprobaremos que los bebés recién nacidos necesitan poco este tipo de atención, y sólo con el paso de los meses se hará necesaria una higiene del oído más frecuente.

 

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octubre 27, 2017 ActualidadSalud

El Síndrome de Text Neck es una nueva “enfermedad tecnológica” que se produce por el uso inadecuado y prolongado de teléfonos celulares, tabletas y portatiles. La Asociación Civil ALPI, entidad que se dedica a la rehabilitación neuromotora, ofrece una serie de consejos que ayudan a prevenirla. De qué se trata y como cuidarse.

Text neck es lo que se conoce como una “enfermedad tecnológica” causada por inclinar el cuello hacia adelante repetidas veces y por tiempo prolongado para escribir mensajes de texto en celulares. Esto puede generar dolor y rigidez cervical, mala postura, dolor de espalda, cefaleas y tendinopatías, entre otras patologías.

Según un estudio publicado por la CBS News, los seres humanos pasamos de dos a cuatro horas con el cuello inclinado debido al uso del smartphone. Esto equivale a 700 a 1.400 horas al año.

La cabeza de un adulto pesa entre cuatro y cinco kilos, pero al inclinarla unos 60 grados para mirar la pantalla del celular, le pone una presión de casi 30 kilos a las vértebras cervicales.

Por ello, se comprobó que el “text neck” puede generar disfunciones en el sistema neuromusculoesquelético a nivel cervical. Si a lo largo del tiempo la columna vertebral no trabaja bien, se puede alterar la alineación articular y provocar: hernia discal, cervicoartrosis, contracturas, dolor de cabeza y espalda.

Cómo si fuera poco, el exceso de uso del dedo pulgar a la hora de escribir en el celular puede generar estrés articular, Tenosinovitis de Quervain (una inflamación de la envoltura de la vaina del tendón abductor largo y del extensor corto del pulgar, que sucede al pasar por el túnel a nivel del estiloides radial) y Rizartrosis del pulgar (una artrosis muy típica de las mujeres que cosían).

 

Qué hacer para evitar esta “enfermedad”.

-Situar la pantalla del celular, tablets y laptop en una ubicación ligeramente inferior a los ojos para que las cervicales estén en una posición neutra y no flexionada. Mantener una postura sin forzar y sentarse de forma adecuada.

-Para prevenir patologías tecnológicas, se recomienda utilizar más de las notas de voz en vez de enviar siempre mensajes de texto; usar las dos manos para escribir e intentar situar la muñeca en una posición neutra.

-En el caso de los portatiles, es importante ubicar el teclado y el ratón de manera que no se cierre la muñeca, apoyar los antebrazos y utilizar un almohadón bajo la muñeca: el teclado debería estar a un nivel inferior a la altura de los codos. También se recomienda descansar aproximadamente cada 30 minutos y realizar estiramientos activos de la muñeca para prevenir lesiones.

 

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He encontrado este curioso articulo para este día de esta terrible enfermedad que parece que va en aumento, poca personas conozco que tengan un familiar o un amigo que haya pasado por esta situación, yo me sumo a la lucha contra el Cáncer de mama.

 

¿Quien fue el primero en descubrir el cáncer de mama y en qué año?

– No es tan fácil de responder como usted piensa. El cáncer de mama es una enfermedad tan antigua como la humanidad. Como es muy fácil apreciarla desde fuera una vez que ha crecido lo suficiente, es probable que se la conozca desde siempre. Hay fósiles de huesos pertenecientes a homínidos con lesiones que se han interpretado como probables metástasis de cáncer de mama.

La descripción más antigua del cáncer de mama se puede hallar, nada más y nada menos, que en el Papiro de Edwin Smith, un documento egipcio sobre medicina y otros asuntos datado tres mil años antes de Jesucristo. Junto con el babilonio Codigo de Hammurabi, es el documento relativo a la práctica de la medicina más antiguo que se conoce. Parece ser que los egipcios trataban el cáncer de mama con el cauterio. Un hierro al rojo vivo, vamos. Claro, que la anestesia se descubrió más de cuatro mil quinientos años después.

La primera representación de una mastectomía o extirpación de la mama corresponde a Andreas Vesalio, un anatomista que vivió en Flandes en el siglo XVI. Pero la primera descripción verdaderamente completa de la enfermedad corresponde al médico francés Le Dran, que vivió y practicó en París entre 1685 y 1770.

Detalló cómo el cáncer se extendía de la mama a los ganglios de la axila y, de allí, al resto del cuerpo. Fue el primero en señalar que la afectación de estos ganglios marca un mal pronóstico. Cuatrocientos años después, los oncólogos seguimos apoyándonos en este dato para aconsejar algunos tratamientos de quimioterapia.

RICARDO CUBEDO
Servicio de Oncología Médica, Clínica Universitaria Puerta de Hierro (MADRID)



octubre 13, 2017 FisioterapiaSalud

Son dos de las terapias más comunes para aliviar los dolores musculares o las molestías en las articulaciones. El problema es que la mayoría de las personas que hacen ejercicio no tienen muy claro cuál deben usar: frío o calor.

La respuesta rápida es depende de cuán reciente es el dolor o de si se trata de un malestar recurrente.

Por lo general, una lesión nueva suele causar una inflamación en la zona afectada, por lo que el frío puede actuar para reducir el flujo sanguíneo y por lo tanto, evitar que se produzca una mayor inflamación.

El calor, por su parte, es más recomendado para los dolores crónicos ya que al generar un efecto opuesto, de mayor flujo de sangre, permite que haya una curación más rápida.

Una investigación reciente de la Clínica Mayo, de Estados Unidos, recomienda la fórmula general de optar por la terapia fría primero y luego por un tratamiento con calor.

Cuándo el frío

En un artículo publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, un grupo de expertos en medicina deportiva explicaron cómo aplicar frío puede ser crucial durante las primeras 48 a 72 horas de que se haya producido la lesión.

Según el doctor Cayce Onks, del Centro Médico Penn State Hershey, el hielo puede reducir el daño del tejido secundario y aliviar el dolor de la zona afectada.

Le recomendación es aplicar el hielo durante 20 minutos por cada hora, para evitar que se produzca daño en la piel.

El centro médico de la Universidad de Rochester, por su parte, recomienda en su departamento de salud el uso de parches fríos o hielo en áreas que están inflamadas o donde haya una contusión.

Este tipo de terapia es buena para esguinces, para cuando se fuerza mucho una zona del cuerpo, chichones y morados en la piel.

Cuándo el calor

“El calor transporta sangre a la zona afectada, la cual suministra los nutrientes que el tejido necesita para sanar”, dijo el doctor Onks. “También puede incrementar la flexibilidad de los tendones y los músculos”.

Al permitir una dilatación de los vasos sanguíneos, el calor acelera el flujo y facilita la llegada de oxígeno y nutrientes que reduce la presión sobre las articulaciones y alivia el dolor en los de músculos.

Los parches calientes también reducen la aparición de espasmos musculares y mejoran la flexibilidad de ligamentos y tendones.

La terapia de calor es uno de los tratamientos más efectivos para problemas crónicos como la artritis.

En cualquier caso, el método que se recomienda que se aplique inicialmente cuando se sufre una lesión es el programa conocido como RICE (Rest, Ice, Compression and Elevation), es decir, reposohieloaplicar presión y en elevación.



En caso de que se haya presenciado el golpe que origina la contusión, se puede evaluar aproximadamente la intensidad del impacto y ver en qué zona se ha producido. No es lo mismo un golpe en la rodilla, donde el hueso tiene poca protección de músculo y grasa y podría haberse dañado la articulación, que un golpe de igual intensidad en la zona del muslo, donde los tejidos son más flexibles y, por ello, absorben más cantidad de energía, reduciendo los daños considerablemente.

Qué hacer en caso de contusión

Todo esto ayudará a determinar la gravedad de la contusión, y de esta manera aplicar las medidas de primeros auxilios adecuadas:

  • Las contusiones mínimas y las leves no requieren una atención especial. El dolor no es intenso y desaparece con rapidez, aunque se puede aliviar aplicando frío local, como una toalla empapada en agua fría.
  • Las contusiones moderadas y graves se pueden tratar con las siguientes acciones:
    • Frío local: durante las primeras 24h el frío evita la inflamación y ayuda a reducir el dolor.
    • Reposo: evitar movimientos. Si la contusión está en alguna extremidad, mantenerla en alto ayudará a reducir la inflamación.
    • Si el accidentado siente mareos, malestar general, o la zona lesionada crepita y tiene posturas antinaturales, se debe sospechar de fractura o lesiones internas y acudir de inmediato a los servicios de emergencia. En caso de fracturas se puede llevar a cabo una inmovilización de la extremidad.
    • Cuando el hematoma sea muy extenso, o se hayan producido muchos en distintas zonas del cuerpo, consultar con un profesional de la salud, ya que una posible complicación de una contusión es la infección o la liberación de pequeños coágulos al flujo sanguíneo.
    • Baños de contraste: las contusiones en manos, pies o dedos se tratan metiendo alternamente la extremidad en agua caliente y fría, con un tiempo de inmersión de 4-5 minutos cada una durante unos 20 minutos al día. Ayuda a calmar el dolor y a la reabsorción de los líquidos.
    • Si se ha producido una contusión en la cara o en la zona ocular, los signos serán muy alarmantes, puesto que la gravedad hará descender la sangre por toda la cara. No hay que alarmarse, y se aplican las mismas medidas. Si el impacto ha sido en el ojo se debe consultar al médico por las posibles lesiones.
    • Existen pomadas sin receta médica, cuyo principio activo es el ibuprofeno o el ácido acetil salicílico, que ayudan a la reabsorción de los líquidos. Se puede consultar con un médico y tener una en el botiquín para estos casos. También hay sprays de calentamiento instantáneo (tipo Reflex) para tratar el dolor de forma inmediata.
Peligro  Qué no hacer en caso de contusión

Las contusiones no generan muchas complicaciones y, por norma general, no necesitan tratamiento complejo, pero sí hay algunas cosas que es importante no hacer en caso de contusión para facilitar una buena recuperación.

  • No aplicar calor en las primeras horas después del golpe. La aplicación de calor alivia el dolor al principio, pero después aumenta el flujo de líquidos, lo que da como resultado mayor tumefacción e inflamación.
  • No mover la extremidad afectada; si ha habido fractura podría empeorarse.
  • No pinchar ni vaciar los hematomas. Esto solo aumentaría las probabilidades de infección.
 Alicia Díaz


septiembre 29, 2017 Curiosidades.Fisioterapia

Los términos “abductor” y “aductor” se utilizan frecuentemente para referirse a los músculos abductores y aductores de la cadera, pero en realidad, estos términos definen de forma general dos tipos de músculos según el movimiento que realizan: los abductores realizan movimientos de abducción y los aductores realizan movimientos de aducción. Estos son los movimientos laterales de alejamiento y acercamiento de miembros del cuerpo respecto al plano sagital o línea media del cuerpo.

Aunque es muy común el uso de adductor y adducción, por similitud con las palabras en inglés, en español los términos correctos son aductor y aducción.

Abducción y aducción

La abducción y la aducción son dos movimientos opuestos que se realizan en el plano frontal. El plano frontal es el plano que divide el cuerpo humano en la mitad anterior (delante, parte del pecho) y la mitad la posterior (detrás, parte de la espalda). Los movimientos en este plano se describen comúnmente como movimientos laterales:

  • La abducción es el movimiento que, dentro del plano frontal, aleja una parte del cuerpo de la línea media del cuerpo o plano sagital.
  • La aducción es el movimiento que, dentro del plano frontal, acerca una parte del cuerpo al plano sagital.

Los músculos abductores y aductores son, por tanto, músculos antagonistas, pues realizan movimientos opuestos. Por ejemplo, levantar la pierna lateralmente alejando el pie del cuerpo sería un movimiento de abducción realizado por músculos abductores. El movimiento contrario sería una aducción y los músculos implicados serían músculos aductores. En algunos casos, por convención, se habla de flexión lateral y no de abducción/aducción. Por ejemplo, la flexión lateral del cuello.

Los abductores y aductores de la cadera

Los músculos abductores y aductores de la cadera son, probablemente, los músculos abductores y aductores más conocidos, sobre todo en el ámbito del fitness. Los abductores de la cadera son los músculos que realizan el movimiento de elevación lateral de la pierna o separación de las piernas. Los aductores serían los músculos antagonistas, es decir, los que cierran las piernas y aproximan el muslo a la línea media del cuerpo.

Los abductores de la cadera, también llamados abductores del miembro inferior, se sitúan en la parte externa del muslo y glúteos. Los más importantes son el glúteo mediano, el glúteo menor y el músculo piramidal. Los aductores de la cadera se sitúan en el interior del muslo y los más importantes son el aductor mayor, el aductor mediano y el músculo pectíneo.

Curiosiando.



septiembre 22, 2017 ActualidadSalud

Estamos caminando y, de repente, un “tirón” no nos deja continuar. Mientras dormimos, nos despertamos por un “latigazo” en la pierna. Los calambres son contracciones musculares involuntarias que pueden deberse a diferentes motivos. Lo bueno es que existen remedios o técnicas para que no modifiquen tu vida cotidiana y, sobre todo, no te duelan. Aprende de los calambres: qué, por qué, cómo y mucho más en este artículo.

¿Por qué se producen los calambres?

Son muchas las causas por las cuales una persona puede sufrir un calambreque, como decíamos antes, es un movimiento del músculo que no podemos controlar. Las más frecuentes son:

  • Pérdida en exceso de líquidos o sales minerales en ese miembro.
  • Falta de irrigación sanguínea en la zona por insuficiencia de oxígeno.
  • Esfuerzos prolongados.
  • Acumulación de ácido láctico (frecuente en los deportistas).
  • Movimientos bruscos, repentinos o fuertes con los músculos en frío.
  • Contacto con agua fría de forma brusca.
  • Alcoholismo.
  • Sobrepeso.
  • Ingesta de ciertos medicamentos.
  • Insuficiencia renal.
  • Fatiga muscular.
  • Embarazo.
  • Problemas metabólicos.
  • Deficiencias en los niveles de calcio y magnesio en el cuerpo.
  • Falta de vitaminas.
  • Postura inadecuada al dormir.
  • Posición incorrecta para trabajar o estudiar.
  • Tensión emocional o ansiedad.
  • Poco movimiento de los músculos.

En el caso de un calambre estomacal, aparece porque la sangre se “va” directa a esa zona para poder hacer la digestión. Si en vez de quedarnos tranquilos empezamos a andar de aquí para allá, hacemos deporte o nos metemos en la piscina, el estómago se resentirá y, como consecuencia, causará esos espasmos.

Otro de los lugares críticos para los calambres son las manos y las muñecas,debido a problemas en la circulación de la sangre o al llamado “síndrome del túnel carpiano” o “mal de la secretaria” que afecta a las personas que usan demasiado el teclado o el ratón.

La zona típica donde aparecen los calambres son las piernas y en ese caso se deben a todas las causas nombradas anteriormente.

Calambre

Los síntomas de los calambres son dos, muy bien diferenciados. El primero es dolor local en el área afectada y el segundo es una sensación de “tirón” o “latigazo”, que posteriormente se convierte en hormigueo.

Tips para evitar y reducir calambres

En el momento en que estamos sufriendo un calambre, lo mejor que podemos hacer es estirar de a poco el área afectada para aliviar el dolor y relajar el músculo acalambrado.

La fisioterapia, los masajes o dormir sin almohada son excelentes opciones para evitar calambres en el cuello u hombros. También puede ayudar la práctica de ciertas disciplinas, como el yoga o el taichí, para los calambres en general. No dudes en realizar actividad física media hora al día para que la sangre pueda oxigenar los músculos y tejidos, así como también repararlos y nutrirlos como corresponde.

Si se te acalambran mucho las piernas, cada vez que llegues a casa elévalas con un cojín o apoyándolas en la pared. También puedes dormir con varios cojines a la altura de los talones, aplicar agua calienta o la almohadilla eléctrica, etc.

La alimentación es muy importante para evitar calambres. Incluye en tu dieta aquellos alimentos que sean ricos en calcio como las naranjas, las almendras, el brócoli, los vegetales de hoja verde, la leche de soja o los lácteos, y otros que te aporten mucho magnesio como, por ejemplo, las nueces, los cereales integrales, el cacao, las judías, las algas y la harina de soja. Come un plátano al día y no dejes de lado la hidratación. Si haces mucho deporte, considera beber agua o bebidas isotónicas para evitar la deshidratación y estira bien cada vez que hagas ejercicio.

Calambres piernas

Otras recomendaciones:

  • Bebe mucho líquido durante todo el día.
  • Lleva ropa holgada, sobre todo pantalones y calcetines.
  • Toma un baño de agua tibia antes de dormir.
  • Practica diversas técnicas de relajación.
  • Realiza ejercicios que te ayuden a fortalecer los tobillos.
  • Ponte de puntillas cuando caminas (sin tacones).
  • Duerme boca abajo con las piernas extendidas y las pantorrillas dobladas.
  • Consume diuréticos naturales.
  • Envuelve la zona afectada en una venda elástica no demasiado ajustada.

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