septiembre 15, 2017 ActualidadFisioterapia

Los músculos que llevan la pierna hacia dentro son principalmente el aductor mediano, el aductor mayor, el aductor pequeño y el pectíneo, siendo el aductor mediano el que se suele lesionar durante el ejercicio, inflamándose debido a una sobrecarga que se puede producir por múltiples motivos.

La inflamación de los músculos aductores la suelen experimentar los marchadores entrenando, aunque también es frecuente en saltadores de vallas y de altura (y fuera del atletismo en múltiples deportes: esquí, culturismo, hockey, futbolistas…).

Síntomas

  • Se experimenta dolor en el origen del músculo y hacia la ingle, aunque si se deja de hacer deporte baja la inflamación y desaparece el dolor. Es importante detectarlo para tratarlo, ya que si se sigue entrenando el dolor puede reaparecer y el atleta se puede meter en un ciclo repetitivo difícil de tratar.
  • El dolor es muy característico en un punto en concreto del hueso púbico, donde tiene el origen el músculo. Además, el atleta puede ir en bicicleta pero no es capaz de correr por el dolor.
  • Un síntoma muy claro es que el dolor aumenta en gran medida al realizar presión de las piernas hacia dentro con resistencia (el ejemplo de la imagen sería bueno, aunque es mejor hacerlo tumbado y con las dos piernas a la vez).
  • La distancia entre los orígenes del aductor mediano y los abdominales es más pequeña que lo normal.

Prevención

Los ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad en la zona son la mejor medida preventiva para estar preparados muscularmente y evitar esta inflamación. Además, esta lesión se suele dar por hacer un entrenamiento más exigente para el que el cuerpo realmente está preparado. Siempre es importante entrenar al nivel adecuado para que no aparezca ninguna lesión.

Tratamiento

Normalmente la curación no se retrasa más de un par de semanas si el corredor detiene por completo el entrenamiento cuando siente dolor y hace reposo hasta que desaparezca por completo. Además, se puede aplicar calor o usar calentadores. Se puede también mantener la forma durante este período con bici o natación siempre que no duela.

En caso de que persista el médico te podrá prescribir antiinflamatorios y el fisio deberá planificar un plan de entrenamiento para fortalecer y rehabilitar el músculo aductor.

En los casos que son difíciles de resolver se puede operar para atajar la resolución, aunque antes se suele optar por administrar infiltraciones.



septiembre 8, 2017 ActualidadSalud

Qué son las agujetas

¿Quién no ha tenido agujetas alguna vez?… Vamos a intentar saber un poco más de ellas en este blog de fisioterapia.

Hoy en día las agujetas siguen siendo un tema a debatir para muchos especialistas de la salud.

Las primeras teorías hablaban de que podían ser formaciones de cristales de ácido láctico y por ello ese dolor a la palpación y al movimiento. Ésta explicación no tiene mucha validez por 2 motivos:

– Uno de ellos es que en los estudios realizados no se ha encontrado nunca lactato cristalizado en el ser humano.

– La segunda razón es que los niveles de lactato son los mismos antes que después del ejercicio, ya que el ácido láctico que se produce durante la realización de un ejercicio se oxida y el resto sirve para resintetizar la glucosa.

También se han expuesto teorías de que puede ser debido a una respuesta inflamatoria del organismo, pero en ese caso el dolor comenzaría antes, no pasadas las 24 horas tras el ejercicio.

Luego tenemos por otro lado la teoría neurogénica, donde establece que hay una alteración de los “ husos neuromusculares” de las fibras musculares enviando información dolorosa en vez de mecánica.

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Hoy en día, y parece que es la más aceptada es la teoría de que se producen microroturas en las fibras musculares con la formación de nuevas fibras.

Se han realizado analíticas de sangre y biopsias musculares en pacientes con agujetas y se han observado por un lado moléculas de elevado tamaño como la fosfocreatina y la troponina I, esto se puede explicar si la célula muscular se rompe y libera su contenido al exterior. Por otro lado hay alteraciones de las sarcómeras como rupturas del sarcolema y depósitos de fibronectina, que es una proteína que fija los elementos extracelulares.

Cómo se producen

Las agujetas aparecen entra las 24 y 72 horas generalmente después de la realización de ejercicio de alta intensidad y movimientos repetitivos, y más frecuentemente con ejercicio excéntrico (el ejercicio excéntrico es aquel que durante la contracción muscular se separa el origen y la inserción de dicho músculo).

Cómo quitar las agujetas

A día de hoy quitar agujetas sigue siendo muy complicado de tratar. Antiguamente se decía que uno de los remedios para las agujetas la ingesta de hidratos de carbono (bebidas azucaradas…) facilitaba las disminución de los síntomas.

A nivel doméstico se pueden utilizar los Antiinflamatorios, el frío y los estiramientos.

Hoy en día gracias a los tratamientos de Fisioterapia mediante técnicas de masajes, estiramientos postisométricos , electroterapia y vendajes neuromusculares reducimos considerablemente el dolor de las agujetas aunque no se lleguen a quitar totalmente hasta pasados unos días.

La mejor manera de prevenirlas es con un buen calentamiento mediante ejercicios para trabajar flexibilidad de la musculatura y realizar progresivamente el ejercicio que se está practicando.

Marcos Rodríguez Rebenaque



septiembre 1, 2017 ActualidadSalud

Los ejercicios respiratorios son muy benéficos porque además de reducir el estrés, mejoran la capacidad pulmonar y el rendimiento en el desempeño de cualquier actividad física. No son sólo para quienes padecen dificultades respiratorias, como comúnmente se cree, sino que los pueden hacer todas las personas que buscan la relajación y un mejor control de sus emociones.

 

En ciertas ocasiones, la disminución de la cantidad de oxigeno en la sangre acelera el proceso de envejecimiento, disminuye la energía y la habilidad mental; además, la falta de flexibilidad de los músculos de la caja torácica impide una correcta respiración, de acuerdo con el portal rutinadeejercicios.com

1. Recuéstate boca arriba cómodamente, coloca ambas manos en la parte superior del abdomen, inspira lenta y profundamente llevando el aire hacia el estómago (te darás cuenta cuando tus manos se eleven un poco) y luego al pecho; cuando ya no puedas inspirar más, retén el aire por unos segundos y suéltalo lentamente. Realiza este ejercicio durante 5 minutos.

2. Siéntate con le espalda recta, exhala y luego inhala lentamente como en el ejercicio anterior, llevando el aire hacia el abdomen, mantén el aire y suéltalo lentamente. Haz cinco respiraciones y cierra los ojos, luego haz otras cinco más.

3. Repite el ejercicio anterior, pero cuando exhales, procura que el aire salga a la vez que dices “HUM”, esto te ayudará a vaciar lo más que puedas los pulmones.

4. Cuando tengas un poco más de experiencia, puedes realizar la respiración del Tai Chi Chuan; sentado debes hacer una inspiración corta hasta colocar ambos brazos estirados al frente, desde esa posición haz otra inspiración corta hasta colocar los brazos a la altura de los hombros de lado. Por último, realiza otra inspiración corta y lleva los brazos hacia arriba, luego exhala el aire lentamente a través de la boca a la vez que bajas los brazos.

Es indispensable una buena respiración para que tu organismo funcione correctamente, por lo que si realizas estos ejercicios al menos 3 veces por semana tendrás un mejor desempeño físico y mental, además de conservar un estado de relajación que te permita tomar mejores decisiones y acciones.

J. MANUEL REYES



agosto 25, 2017 FisioterapiaSalud

Todos hemos padecido en alguna ocasión dolores de espalda a causa de la presencia de contracturas musculares que nos limitan el movimiento y que nos impiden realizar nuestras actividades diarias con completa agilidad e independencia.

Cada vez que realizamos un movimiento nuestros músculos de manera natural se contraen y relajan. Sin embargo, una contracción alargada puede provocar que algunas de las fibras musculares se tensen de tal manera que se formen bandas duras en una zona provocándonos una contractura muscular.

Existen diversas causas por las que puede aparecernos una contractura, por ejemplo, manteniendo una posición prolongada durante un largo periodo de tiempo, a causa del estrés, por exceso de tensión como consecuencia de factores ambientales como el frío o la humedad, o en la práctica actividades deportivas que implican un sobre uso de la musculatura. De ahí que notemos un pequeño bulto al palpar el músculo.

En el caso de sufrir una contractura muscular en nuestra clínica de fisioterapia recomendamos a nuestros pacientes unas sencillas pautas que ayudarán a aliviarnos el dolor y la molestia fácilmente:

  1. Evitaremos el movimiento o el ejercicio que reproduzca el dolor y que nos ha causado la contractura.
  2. Aplicaremos calor a la zona contracturada, ya que provocamos una vasodilatación en el músculo, es decir, los vasos sanguíneos aumentan de tamaño provocando un mayor aporte sanguíneo (hiperemia) en la zona y, por tanto, esta recibirá una mayor aporte nutritivo y oxígeno que favorece la relajación y el alivio de los síntomas. La aplicación de calor puede ser tanto en seco, con almohadillas eléctricas, sacos de semillas, etc. como en húmedo, es decir, empleando agua caliente en la zona afectada. Debemos aplicarnos calor durante 15-20 minutos al día en pequeñas dosis. Se ha demostrado que es más efectivo aplicar calor durante varias veces al día que si se aplica de manera prolongada solo una vez. Por otro lado, en la clínica tras haber tratado la musculatura previamente el fisioterapeuta y provocar hiperemia, se puede realizar un masaje con frío, ya sea con cremas frías o con hielo aplicando un ligero masaje en la zona tratada. Esta técnica deberá ser realizada siempre por un fisioterapeuta.
  3. Realizaremos pequeños masajes en la zona utilizando una crema antiinflamatoria. Lo ideal es apretar la zona y dar un pequeño masaje circular provocando un amasamiento. Además, el masaje también aumenta la temperatura local del músculo lo que contribuye a la relajación y a la hiperemia.
  4. Realizar estiramientos de la musculatura local favoreciendo la relajación, ya que evitamos el acortamiento y contribuimos a la eliminación de las bandas tensas.

¿Qué hacer para prevenir una contractura muscular?

Para evitar la aparición de una contractura muscular es útil tener en cuenta una serie de pautas como por ejemplo:

  1. Mantener una buena higiene postural. Esto es importante sobre todo para personas que trabajan sentadas en ordenador, ya que las contracturas más notables y molestas aparecen en la zona del trapecio, entre cuello y hombro.
  2. Evitar gestos y movimientos repetitivos, ya que esto provoca un sobreesfuerzo mantenido del músculo, lo que puede conllevar a su acortamiento.
  3. Realizar un calentamiento previo antes de realizar cualquier actividad física. Tras realizar la actividad física es muy importante estirar para relajar el músculo que ha sido trabajado previamente. La pauta ideal para realizar un estiramiento es mantener la posición de estiramiento del músculo durante 10-15 segundos.
  4. La medicina natural también tiene efectos muy beneficiosos para la salud. La ingesta de antiinflamatorios naturales como Antinflamative, de CurativeLab puede ayudador a prevenir y disminuir las contracturas.

En conclusión, todos hemos sentido dolor por padecer una contractura muscular. Es importante seguir una serie de pautas para prevenirlas como una correcta postura y la realización periódica de estiramientos.

Para tratarlas aplicaremos siempre calor junto con un pequeño masaje con crema antiinflamatoria y realizar estiramientos para elongar el músculo.

En caso de no remitir la dolencia es necesario acudir a un fisioterapeuta que aplicará un tratamiento específico y personalizado.

 



agosto 18, 2017 ActualidadSalud

Se entiende como alergia a animales la aparición de síndromes alérgicos como consecuencia del contacto con animales o por la inhalación de pequeñas partículas o alérgenos procedentes de éstos; Al penetrar en el organismo de un sujeto alérgico ocasionan una reacción de hipersensibilidad del sistema inmunitario a través de la producción de anticuerpos, desencadenando la liberación de histamina y de otras sustancias químicas produciendo una inflamación ocular, bronquial o en la mucosa nasal.

¿Qué animales pueden producir alergia?

Cualquier animal de pelo o plumas puede ocasionar alergia en personas predispuestas genéticamente.

Los gatos y los perros son la causa más frecuente, debido a que son las mascotas más comunes, pero se ha descrito alergia a otros muchos animales, como caballos, conejos, cobayas, háms­teres, ratas, ratones, jerbos, chinchillas, hurones, ardillas, aves domésticas, iguanas y otros reptiles, etc.

Hay  unas 365 especies de animales capaces de producir enfermedades alérgicas en los seres humanos

La probabilidad de hacerse alérgico va a depender de la exposición al animal.

¿Qué produce esas alergias a los animales?

Los alérgenos de los animales están contenidos en las secreciones de sus glándulas sebáceas y salivares, y en sus excretas, de manera que la alergia se produce como consecuencia de la inhalación o el contacto con la caspa, el pelo, la orina, la saliva o el suero de aquéllos.

¿Se pueden tener alergia sin tocar o ver el animal?

La caspa de los animales permanece flotando en el aire durante períodos de tiempo prolongados antes de depositarse.

Por este motivo, cuando una persona alérgica a animales visita una casa en la que los hay, aunque no estén presentes en ese momento, puede inhalar esas partículas y experimentar los síntomas.

También puede ocurrir en lugares abiertos donde ha habido animales, y así sucede a menudo en personas alérgicas a caballos cuando van a los hipódromos, circos y ferias, que notan síntomas respiratorios intensos de forma inmediata, o incluso simplemente cuando se acercan a un familiar que viene de montar a caballo y en cuya ropa o pelo lleva pegadas las partículas de caspa de éste.

¿Qué síntomas causa la alergia?

Las personas alérgicas a animales, cuando respiran las partículas del animal, pueden notar los mismos síntomas que con otros alérgenos ambientales, es decir, rinitis, conjuntivitis y asma, que se manifiestan como picor de nariz u ojos, estornudos, congestión de nariz, mucosidad líquida, lagrimeo, tos, sensación de falta de aire y ruidos respiratorios como silbidos.

Además, el contacto con el pelo, la caspa y la saliva ocasiona picor, habones (urticaria) o hinchazón en la zona de contacto de la piel o en los párpados.

Si se tiene alergia a la saliva se pueden experimentar síntomas cuando alguien es lamido por el animal o si se toca al animal después de que se haya estado lamiendo.

Se han descrito algunas reacciones alérgicas graves de anafilaxia como consecuencia de mordeduras de hámsteres, ratas, jerbos y otros roedores, o a través de heridas o pinchazos con jeringas y lancetas contaminadas con productos del animal.

En estos casos, el alérgeno contenido en la saliva puede penetrar en el torrente circulatorio y desencadenar una reacción alérgica generalizada que pueda amenazar la vida del paciente.

En personas alérgicas a un animal con el que conviven, el contacto diario va causando una inflamación progresiva de las vías respiratorias que ocasiona síntomas, que pueden aparecer y desaparecer de forma intermitente sin estar relacionados claramente con el animal. Además, esta inflamación hace que los bronquios sean más sensibles y reaccionen frente a otros estímulos, como el ejercicio, el aire frío, el polvo, el humo y la contaminación, que no causarían síntomas si los bronquios no estuvieran previamente inflamados debido a la alergia a los animales.

 

Elocuencia.



La lumbalgia, al ser un dolor incapacitante, puede llegar a estropear las vacaciones y, por ello, evitar la vida sedentaria, practicar alguna actividad adaptada a la forma física y cuidar la postura a la hora de coger peso, sentarse o caminar son “clave” para evitar que el lumbago fastidie el periodo estival, según el jefe de Traumatología de HM IMI Toledo, Andrés Barriga.

Las principales causas son los viajes largos, cambios en el lugar habitual de descanso, el aumento de peso y, en ocasiones, la realización de actividades deportivas o recreativas para las que el paciente no se encuentra preparado a nivel físico.

Por ello, otras de las recomendaciones que ha señalado el doctor han sido evitar ropa ajustada y tacones altos, corregir el sobrepeso, ya que puede provocar que los músculos y huesos de la espalda se tensionen, aplicar calor local en la zona afectada, o relajarse y realizar estiramientos a diario.

Así, la lumbalgia o dolor lumbar se localiza en la parte baja de la espalda, entre el final de las costillas y las palas iliacas de la pelvis. La mayor parte de las lumbalgias se denominan ‘inespecíficas’, es decir, “no se encuentra una causa clara que justifique su aparición y habitualmente tienen buen pronóstico y mejoran de forma rápida”,  ha subrayado el doctor Barriga.

Sin embargo, el especialista ha añadido que se dan otro tipo en los que sí hay una causa detrás (‘específicas’), como una hernia discal, una artrosis de las articulaciones facetarias o una listesis (inestabilidad y desplazamiento de una vértebra), aunque existen otras causas “menos frecuentes”, como pueden ser problemas renales, de ovarios, digestivos o vasculares que se reflejan en la columna lumbar.

En cuanto al diagnóstico, los especialistas prestan atención a los síntomas, como por ejemplo el dolor de predominio nocturno y en reposo, pérdida de peso, fiebre o la presencia de calambres, hormigueo, dificultad para caminar, pérdida de orina, impotencia o pérdida de sensibilidad en la zona genital, algo que, según el doctor Barriga, “puede orientar a un problema más serio y que requiere estudios complementarios como la resonancia magnética”.

TRATAMIENTO PARA LA LUMBALGIA

“En las lumbalgias agudas de poca duración, el tratamiento inicial es reposo relativo y de poco tiempo, analgésicos, antiinflamatorios y en algunos casos relajantes musculares; en lumbalgias crónicas de más de tres meses de evolución, además de los fármacos ya mencionados, recomendamos el ejercicio dirigido a fortalecer la musculatura de la cintura abdominal (ejercicios del CORE) y, además, la fisioterapia activa o terapias como yoga o pilates son muy eficaces”, ha explicado el experto.

En aquellos casos que no mejoran a pesar de estas medidas, pueden utilizarse las infiltraciones de la columna vertebral o la rizólisis por radiofrecuencia de las articulaciones vertebrales. “Es un método útil para tratar el dolor lumbar crónico de origen facetario con un procedimiento de bajo riesgo, ambulatorio y con anestesia local”, ha concluido.



agosto 4, 2017 ActualidadFisioterapia

Rotura de músculos isquiosurales (isquiotibiales y bíceps femoral) – Fisioterapia y readaptación deportiva.

Dentro del fútbol, deportes de pista y de velocidad las lesiones musculares son muy frecuentes. La rotura muscular de los músculos isquiotibiales (formados por el semitendinoso, semimembranoso y el bíceps femoral) representa el 12% de las lesiones totales y la lesión muscular más frecuente. Por culpa de la rotura muscular de los isquiosurales, los futbolistas se pierden 15 partidos y 90 días de entrenamiento cada temporada.

 

El mecanismo de rotura suele ser sin contacto. Normalmente se produce durante la carrera y en los minutos finales de la primera y segunda parte, cuando la fatiga es mayor. También es común que se produzcan cuando se va a golpear al balón y en el último momento se falla o un contrario nos quita el balón, por lo que terminamos dando una patada al aire que hace que los isquiotibiales tengan que soportar un gran momento de fuerza que supera sus límites de resistencia haciendo que se produzca la rotura muscular. En ese momento el jugador suele notar un “pinchazo” en la zona de la rotura y dolor al estirar la rodilla o al flexionar la cadera con la rodilla estirada, también notará dificultad o dolor al doblar la rodilla contra resistencia y según el grado de rotura tendrá mayor o menor impotencia al caminar.

Algunos de los factores predisponentes son:

  • El acortamiento muscular, especialmente de la cadena muscular posterior de nuestro cuerpo.
  • La debilidad muscular, fundamentalmente de los isquiotibiales y musculatura estabilizadora de la zona lumbopélvica (musculatura abdominal y transverso del abdomen) y cadera (glúteo medio). También puede ocurrir que la musculatura extensora (cuádriceps) sea mucho más potente que la musculatura flexora (isquiotibiales) y este desequilibrio propicie la rotura de los más débiles.
  • Elevada tensión neural (un exceso de tensión sobre el nervio ciático puede generar un espasmo de defensa en la musculatura isquiotibial para proteger de un sobreestiramiento al nervio ciático)
  • La fatiga y la descoordinación en la contracción de los grupos musculares, por falta de trabajo funcional y propioceptivo.
  • Lesión previa, en la cual no se ha seguido un correcto proceso de recuperación o readaptación al deporte. El deportista tiene recaídas por no haber trabajado el origen de la lesión, si no, sólo las consecuencias.

La alta incidencia de esta lesión es debido a la capacidad que tiene el músculo de desarrollar mucha fuerza en poco tiempo, y el elevado número de fibras de contracción rápida.

Dentro de la musculatura isquiosural, la zona más afectada es el bíceps femoral. Esto se debe a su compleja anatomía e inervación. Al tener sus dos porciones una inervación distinta, es más frecuente una alteración en la sincronización o asincronía en la contracción muscular. Esta asincronía provoca una disminución de la capacidad de absorber altas tensiones.

En análisis de la biomecánica de la carrera, se ha visto que la lesión se produce en la fase final de balanceo, cuando el isquiosural trabaja para desacelerar la pierna mientras controla la extensión de rodilla. En este momento, el músculo debe resistir el paso de una acción excéntrica a una concéntrica, momento de máxima tensión muscular y vulnerabilidad.

El tratamiento de la lesión de isquiotibiales y bíceps femoral (isquiosurales) es normalmente conservador. La intervención quirúrgica es muy poco frecuente. Al ser un músculo biarticular (que interviene en 2 articulaciones), su tratamiento debe ser global, atendiendo a factores como el acortamiento muscular de la cadena posterior, la tensión neural, la posición de las articulaciones implicadas y la recuperación de la fuerza de la musculatura, poniendo especial énfasis en el entrenamiento excéntrico en las fases finales de recuperación. Este tipo de entrenamiento preparara al músculo para soportar altas tensiones, momento en el que suele lesionarse.

En Clinica Zafrilla  disponemos de un equipo multidisciplinar de profesionales y medios técnicos para conseguir una recuperación completa y funcional de tu lesión. Asegurándote una vuelta a tu deporte tras una correcta readaptación deportiva.

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Fuentes de información

  • The football association medical research programme: an audit of injuries in proffessional football- analysis of hamstring injuries. C Woods et al. Br J Sports Meds 2004 38:36-41
  • Premiummadrid.


julio 28, 2017 Curiosidades.Salud

La articulación acromioclavicular (AAC) es una articulación móvil que corresponde a la unión del acromion  de la escápula con la clavícula. La articulación, no muy estable, es reforzada en primera estancia a nivel capsuloligamentoso por la cápsula articular, por los ligamentos acromioclaviculares (AC) y por los ligamentos coracoclaviculares (CC). De forma secundaria, dando un refuerzo extra se encuentran los músculos deltoides y trapecio.

Una luxación de la AAC suele darse en caídas o traumatismos directos con el brazo en addución. De forma menos habitual pueden producirse tras un traumatismo indirecto sobre la mano o antebrazo en ligera abducción. Son frecuentes en gente joven.

Se clasifican de leves a graves, dependiendo de si los ligamentos sufren un esguince o una rotura o desgarro.

Grado I: es el tipo más leve de lesión, es un esguince simple de los ligamentos AC.

Grado II: consiste en un desgarro de los ligamentos AC y un esguince de los ligamentos CC.

Grado III: es un desgarro de los ligamentos AC y un desgarro de los ligamentos CC. Esta lesión se traduce en la protuberancia que se visualiza externamente en el hombro.

El tratamiento dependerá del grado de gravedad de la afección. En los esguinces, inmovilizaremos relativamente el hombro, con algún vendaje elástico, tipo kinesiotaping evitando esfuerzos y se aplicará crioterapia, ultrasonidos y relajar toda la musculatura contracturada y tras unos días se iniciara la recuperación funcional con ejercicios para tonificar la musculatura que rodea la articulación. En la subluxación se requiere una inmovilización de al menos 2 semanas. Tras este tiempo, aplicaremos también, ultrasonidos, corrientes analgésicas y se realizaran ejercicios para recuperar los movimientos que hayan podido perder durante el reposo, trabajando la movilidad de todo el miembro superior y también de la columna cervical. En los casos en los que la ruptura de la capsula articular es completa, se alargara la inmovilización del hombro hasta 6 semanas y después se iniciará la recuperación. Se hará de forma muy progresiva. En ciertos casos, se procede a una intervención quirúrgica para fijar la articulación.

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julio 21, 2017 ActualidadFisioterapia

Para que nuestro cuerpo funcione correctamente con las miles de funciones que realiza cada segundo, utiliza el magnetismo natural que encuentra en los huesos donde se almacenan depósitos de magnetita destinados a intensificar el campo magnético. Donde la retención de calcio óseo es más importante, la interacción de otro campo magnético va a modificar algunos procesos biológicos como favorecer el intercambio de cargas entre la membrana celular. A partir de esta premisa surge la Magnetoterapia como técnica terapéutica para curar, que consiste básicamente en aplicar campos magnéticos fijos o variables sobre una zona del cuerpo aquejada de una disfunción o traumatismo.

Para qué está indicada

Los efectos terapéuticos de la Magnetoterapia son muy diversos pero entre los más importantes y conocidos se encuentra la disminución de edemas, aumento de la síntesis enzimática, regulación de la función endocrina, mejora del sistema inmunológico, control del sueño, tranquilizante y sedante así como antiespasmódica y además, estimula el sistema circulatorio venoso y linfático.

Esta novedosa terapia restablece el potencial de la membrana alterada aumentando el metabolismo del oxígeno y produciendo una mayor utilización del mismo.

Además, se ha descubierto que gracias a la Magnetoterapia se puede aumentar la microcirculación local, estimula la osteogénesis y como consecuencia de ello se mejora y acelera la reparación de las fracturas aumentando, así, el metabolismo del calcio y la cicatrización, dando lugar a una relajación muscular.

En realidad, está especialmente indicada para procesos traumáticos, patologías osteoarticulares crónicas o agudas, patologías degenerativas, patologías inflamatorias, neurología, trastornos circulatorios, trastornos ginecológicos, problemas otorrinolaringológicos y respiratorios, reumatología, dermatología (por su facilidad a la hora de reparar los tejidos), etc.

Para qué está contraindicada

Así como para unas cosas la Magnetoterapia aporta beneficios, para otros casos está contraindicada, como por ejemplo, debería evitarse en personas que llevan marcapasos, en embarazadas, en enfermedades víricas, tuberculosis, cáncer, patologías vasculares graves y estados hemorrágicos, diabetes juvenil, fiebres, hiperactividad tiroidea, etc.

Nunca empiece un tratamiento de Magnetoterapia sin la previa indicación médica para evitar otros males mayores. Aún así, no olvide que esta técnica terapéutica provoca bienestar y sensación de relajación sin riesgos y sin efectos secundarios consiguiendo iguales o mejores resultados que las terapias convencionales.

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julio 14, 2017 Fisioterapia

La fractura de Colles es una fractura distal del radio (zona más cercana a la muñeca), extraarticular, con desplazamiento en dirección dorsal y acortamiento radial. Su incidencia es superior en mujeres, de entre 40 y 60 años, probablemente secundarios a cambios en la densidad ósea y a cambios hormonales. En pacientes jóvenes la causa suelen ser accidentes de tráfico y/o laborales, y pueden revestir una mayor gravedad por ser traumatismos de alta energía. El 90% de las fracturas se producen por caídas sobre la muñeca en extensión.

Durante el periodo de inmovilización, el miembro superior debe retirarse del cabestrillo varias veces al día con el fin de movilizar el codo y el hombro. Los dedos deben ejercitarse en flexión y en extensión. Una movilización precoz evitará las rigideces y algodistrofias. Se pueden realizar contracciones isométricas con puño cerrado. Deben evitarse las posiciones en declive y favorecer el retorno venoso.

La rehabilitación va encaminada a la recuperación funcional y de la movilidad articular, la reabsorción del edema y disminución del dolor; mediante movilizaciones, masaje de drenaje y diferentes técnicas analgésicas realizadas por el fisioterapeuta. También se emplean la magnetoterapia (efecto de remodelación, consolidación y formación de callo óseo), las corrientes analgésicas, corrientes de electroestimulación (en la última fase de rehabilitación van a potenciar la musculatura de alrededor de la fractura proporcionando mayor estabilidad en las articulaciones adyacentes).

 

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