marzo 15, 2024 Uncategorized

Antes de empezar conviene situarnos un poco. Lo que en España llamamos habitualmente «muleta», en realidad recibe el nombre correcto de «bastón inglés». Las muletas son las ayudas técnicas que cuentan con un soporte en el que se apoyan las axilas y son muy utilizadas en otros países de Europa y en EEUU.

Muletas

¿DÓNDE Y CÓMO LLEVAR LA MULETA?
Algo a tener muy en cuenta es la altura correcta a la que nos debe quedar el bastón inglés. Es importante a la hora de evitar malas posturas, compensaciones y contracturas musculares.
La empuñadura, donde colocamos la mano, tiene que quedar a la altura del trocánter mayor del fémur (hueso de la cadera).
La parte más alta donde apoyaremos el antebrazo, quedará unos 10 cm por debajo de la flexura del codo, para que nos permita flexionarlo sin problemas.
También es importante, asegurarse de que el bastón está bien fijado a través de los orificios que tiene para regular su altura.

Bastón inglés

El bastón o muleta siempre debe colocarse en el lado contrario a la pierna lesionada. Contrario a lo que la mayoría de la gente piensa, el uso del bastón o muleta no tiene como objetivo anular o sustituir a la pierna lesionada, sino todo lo contrario, lo que pretende es servir de apoyo y así disminuir la carga en la extremidad lesionada.

Si lo pensamos un momento veremos que tiene una explicación lógica; al caminar, reproducimos un patrón cruzado de movimiento. Los brazos se mueven y avanzan al contrario que las piernas, es decir, coinciden adelante la mano de un lado y la pierna del lado contrario (disociación de cinturas escapular y pélvica). Un ejemplo claro es la imagen de la marcha del soldado.

De esta manera, al situar el bastón en el lado contrario a la pierna lesionada, nos aseguramos de que cuando la pierna afectada esté avanzando, la mano con el bastón estará adelante también y tendremos una mayor superficie de apoyo para soportar el peso del cuerpo. Si la pierna lesionada es la derecha, llevaremos el bastón en el lado izquierdo y viceversa.

MARCHA CON 2 MULETAS.

  1. Apoyamos ambas muletas en el suelo de manera firme y segura. Descargamos el peso del cuerpo en ellas para liberar la carga de las piernas.
  2. El primer paso lo darán las muletas, avanzamos ambas muletas hacia adelante, que queden a la misma altura, no una más lejos que la otra.
  3. Avanzamos después la pierna afectada (de este modo será la pierna sana la que aguante el peso del cuerpo mientras movemos la pierna lesionada).
  4. Por último avanzamos la pierna sana.
MARCHA CON 1 BASTÓN. 
Como hemos dicho antes, colocaremos el bastón en el lado contrario a la pierna afectada. La marcha se realizará en 3 pasos.

  1. Avanzamos primero la muleta o bastón.
  2. Después avanzamos la pierna afectada, para que la sana aguante el peso del cuerpo.
  3. Avanzamos por último la pierna sana.
SUBIR Y BAJAR ESCALERAS CON MULETAS
 
SUBIR
  1. Dejamos las muletas en el escalón en el que estemos y cargamos todo el peso en ellas. Serán las últimas en subir.
  2. Primero subimos la pierna sana al primer escalón.
  3. Después subimos la pierna afectada.
  4. Finalmente subiremos las 2 muletas a la vez al escalón.
BAJAR
  1. Bajamos primero las 2 muletas al escalón.
  2. Bajamos la pierna afectada.
  3. Después la pierna sana.

Como veis, se trata del proceso contrario al subir y al bajar. Una regla fácil de recordar y muy sencilla para no equivocarnos es la siguiente frase: «la pierna buena va al cielo y la pierna mala al infierno». Simplemente se trata de una regla mnemotécnica que ayuda a recordar que al subir (al cielo) la pierna buena va primero y al bajar (al infierno) la pierna mala es la que va primero.

Puede consultarnos en Clinica Zafrilla Servicios Médicos.
Situado en Parque de la Constitución Nº 5 Bajo Yecla (Murcia)
TELÉFONOS (también whatsapp): 651 820 665 // 968 790 891 o email zafrism@teleyecla.com

PADEL-2.jpg

marzo 8, 2024 ActualidadSalud

 

Repasamos algunas de las Lesiones Más Frecuentes en Jugadores de Pádel y te Indicamos las Mejores Pautas para Prevenir una Lesión.

¿JUEGAS AL PÁDEL? ENTONCES ESTE ARTICULO TE INTERESA.

En los últimos años el pádel ha ganado adeptos convirtiéndose en muy poco tiempo en uno de los deportes de raqueta más populares por sus grandes beneficios y la diversión que nos proporciona.
Pero como todo deporte, también tiene su lado negativo, el de las lesiones.
Las Lesiones Más Comunes en Jugadores de Pádel
¿cuáles son las lesiones más comunes?
-Esguinces de tobillo (17%),
-Contracturas musculares (14,5%),
-Epicondilitis (8,5%),
-Roturas musculares de gemelo (8,5%),
-Tendinitis hombro (7%),
-Tendinitis de rodilla (6%),
Lumbalgias (5,5%),
-Otras lesiones (33.0%).

Consejos para prevenir lesiones en pádel:

Consejos para la prevención de lesiones.
• 1. Calienta durante cinco o diez minutos antes del partido. El calentamiento puede ser tan simple como correr alrededor de la pista, tan solo debes realizar una actividad leve que haga entrar en calor la mayor musculatura posible. (aquí puedes ver las razones tan importantes por las que debemos realizar un buen calentamiento antes de entrenar o jugar un partido de pádel)

• 2. Bebe muchos líquidos antes, durante y después de jugar, para evitar calambres y entumecimientos.

• 3. Evitar jugar sobre superficies muy duras. Para prevenir lesiones en la parte inferior de la espalda si no tiene más remedio que practicar este deporte en pistas duras, cuide que las zapatillas dispongan de una buena cámara en el tacón para absorber el golpe.

• 4. Las zapatillas de deporte necesitan un buen soporte para prevenir las lesiones de tobillo. Si tienes los tobillos débiles puedes utilizar dos calcetines o una tobillera y unos calcetines.

• 5. Para evitar que aparezcan ampollas en las manos, seca el mango echando sobre él polvos de talco o serrín.

• 6. Al realizar un smash, no arquees la espalda innecesariamente. La posición correcta es doblar las rodillas y elevar los tobillos. De esta forma el peso corporal está prácticamente en equilibrio.

• 7. Recuerda que las paradas y arranques bruscos pueden provocar torceduras moderadas o roturas musculares.

• 8. Evita caer sobre la parte trasera del pie. Puede provocar lesiones en el tendón de Aquiles.

• 9. Si se sobreentrena puede producirse una fascitis plantar. El descanso es el mejor remedio; pero también es posible aliviar los síntomas utilizando apoyos para el arco del pie y el tobillo (lee aquí el artículo sobre la fascitis plantar en pádel)

• 10. Un botiquín de primeros auxilios en la mochila es importante, al igual que saber utilizarlo. Debe contener gasas, vendas y antisépticos.

• 11. Una lesión frecuentes entre los amantes del pádel es el codo de tenista. Aquí tienes algunos consejos para evitarlo:
-Calienta y haz estiramientos graduales de la muñeca.
-Comienza los reveses desde el hombro.
-No coloques el pulgar detrás del mango de la raqueta para lograr más apoyo en el revés.
-Dobla el brazo en los golpes frontales. Esto facilita el que los bíceps y la espalda hagan la fuerza en el movimiento, en lugar del codo.
-Al rematar, dobla el brazo. Si lo mantienes estirado, con la muñeca muy rígida el golpe se transfiere con toda su fuerza de la muñeca al codo.
-Por último, conviene corregir los gestos técnicos para reducir el exceso de carga sobre el antebrazo por una mala ejecución. Los entrenadores más expertos insisten frecuentemente en que, para prevenir el codo de tenista, debe prestarse especial atención a la ejecución correcta del golpe de revés.

• 12. Tras el partido dedica unos 10 minutos para un estiramiento general de la musculatura del cuerpo, asi evitarás contracturas y agujetas (estiramientos sin rebotes).

Ejercicios de Prevención
• Esguinces de tobillo. Realiza ejercicios de propiocepción de tobillo y rodilla apoyando sobre una pierna y haciendo movimientos suaves de desestabilización durante 1 minuto (plato de Bohler opcional). 4 series por 10 repeticiones.
Hombros, codos y muñecas. Fortalece mediante trabajo con gomas elásticas. 4 series de 10 repeticiones.

• Tendón de aquiles y gemelos. Sube extendiendo ambos tobillos y una vez de puntillas baja flexionando el tobillo apoyando el peso en una sola pierna hasta que el talón toque el suelo y después flexiona la rodilla ligeramente. 4 series por 15 repeticiones con cada pie.

• Tendones rotulianos, cuádriceps e isquiotibiales. Realiza 4 series de 10 repeticiones de semi-sentadilla lenta con la espalda apoyada en la pared. Paso al frente. 4 series por 20 pasos.

• Lumbalgias. Fortalece el tronco con una buena posición de la cadera en diferentes
posturas (4 series de 10 segundos y 4 por 10 repeticiones).

Si ha identificado alguno de las lesiones arriba mencionadas (esguince, contracturas, epicondilitis, lumbagos) en Zafrilla Servicios Médicos podemos ofrecerle un tratamiento que le resulte favorable.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es



Se recomienda que la mochila no supere el 15% del peso del niño. Te enseñamos cómo evitar dolencias y problemas de espalda en niños al llevar la mochila del colegio.

Las dolencias de espalda son un problema habitual entre los niños. Para evitarlo, se recomienda que el peso de las mochilas no supere el 15% de lo que pesa el niño. Sin embargo, en ocasiones los pequeños llevan hasta el 35% de lo que pesan ellos. Esta mala práctica ocasiona contracturas y sobrecargas que, aunque no son graves, pueden cronificarse y condicionar tanto el desarrollo del niño como su calidad de vida en la edad adulta.

Tipos de mochila para niños y niñas

Existen muchos tipos de mochilas escolares, cada una para una necesidad y edad diferente. Al conocer las diferentes clases de mochilas escolares, nos puede resultar más sencillo decidir cuál es la mejor para nuestros hijos.

Cómo debe llevar la mochila escolar tu hijo para que no le duela la espalda

Backpack o mochila escolar clásica

Es la mochila de siempre, la de toda la vida. Se trata de una bolsa grande con dos asas para colgar en los hombros y cargar en la espalda. Las hay de diferentes tamaños y formas y, dependiendo del modelo, contará con uno o varios compartimentos donde poder guardar los diferentes artículos escolares que el niño necesita llevar a clase.

Es una de las opciones favoritas, ya que es muy cómoda de llevar, cuenta con gran cantidad de espacio para poder transportar todo lo necesario para el día a día y cuenta con tirantes regulables que se adaptan al crecimiento del niño o al tipo de carga, de forma que se ajusta perfectamente a su altura y constitución.

Los modelos que disponen de correas y fondo de espalda acolchados, facilitan la carga y evitan que los tirantes se claven en los hombros del niño debido al peso de la carga de la mochila.

Mochila ergonómica

Es una variante del modelo anterior. Las nuevas mochilas ergonómicas cuentan con un diseño anatómico que se adapta a la morfología del niño para ayudarle a cuidar la espalda y evitar los dolores por cargar tanto peso.

Trolley o mochila con ruedas

La mochila con ruedas es otra de las favoritas porque permite cargar con mayor peso que las mochilas escolares clásicas sin forzar tanto la espalda. Al llevar ruedas, se puede arrastrar, evitando la carga excesiva sobre los hombros.

La estructura es similar a las mochilas clásicas, incluso algunas cuentan con asas para poderlas llevar también a la espalda. La única diferencia es que incluyen una estructura a modo de carrito sobre la que reposa la mochila. También incorporan un asa extensible para poder tirar de ella y adaptarse al crecimiento del niño.

El problema de estas mochilas radica en superar las dificultades que presentan a la hora de ser arrastradas por terrenos irregulares, como calles adoquinadas, escaleras o accesos difíciles.

Mochila bandolera o cruzada

No son muy frecuentes y su característica principal es que, aunque se carguen a la espalda como las mochilas clásicas, sólo lleva un asa y va atravesada sobre el pecho.

Suelen tener menos capacidad y resultan peores para soportar el peso, ya que éste recae únicamente sobre un hombro. Se trata de una mochila práctica para otros ámbitos en los que no es necesario llevar mucho material encima. Por ejemplo: a la hora de salir de paseo.

Mochila tipo bolso o de un solo hombro

Algunas mochilas adoptan la forma de un bolso grande. Su estructura consiste en una bolsa grande, normalmente de diseño horizontal, que puede incluir varios compartimentos en su diseño, tanto interiores como exteriores.

Su característica principal es el asa larga que puede colgarse de cualquiera de los dos hombros. Al igual que en el caso de la mochila bandolera, no es recomendable para cargar mucho peso, ya que se carga sobre un solo hombro. Sin embargo, resulta muy cómoda para llevar poco material.

Maleta, maletín o portafolios con asa

Las mochilas escolares estilo maleta o portafolios disponen de un asa superior para llevarlas en la mano. Algunos modelos también disponen de una correa más larga para poder cargarla sobre un hombro o llevarla en un lateral del cuerpo, cruzada sobre el pecho.

Aunque muchas tienen gran capacidad, resultan incómodas si se cargan demasiado, ya que el peso recae sobre un solo brazo. Algunas de ellas, además, tienen forma cuadrada vertical o rectangular horizontal, por lo que distribuyen peor la carga y desequilibran más la espalda al sobresalir por los costados.

Así que, en general, las mejores mochilas son aquellas que permiten distribuir mejor su peso, como sucede con las mochilas clásica y ergomómica; o llevarlo a rastras para no forzar la musculatura y los huesos de la espalda, como es el caso de los trolleys.

Qué mochila elegir para tus hijos según su edad y peso

Hay tres factores importantes a tener en cuenta a la hora de escoger una mochila infantil:

  • Las medidas de la mochila: la mochila nunca debe ser más larga que la espalda del niño.
  • La capacidad de la mochila: se suele medir en litros y una vez cargada nunca debe pesar más del 10-20% del peso corporal del niño.
  • Las características de la mochila: debemos elegir una mochila cómoda que se adapte a las necesidades del niño según la actividad o la edad. Las prestaciones también son importantes. Algunos extras a tener en cuenta son: que las correas sean acolchadas y regulables, si tiene cinturón a la altura del pecho y la cadera que ayude a transferir parte del peso de la mochila, si dispone de ventilación en la espalda, accesos al interior del compartimento principal, bolsillos exteriores e interiores, cobertor de lluvia o tela impermeable, etcétera.

Como recomendación general, los niños en edad de guardería deben llevar mochilas clásicas apenas cargadas con una muda limpia y una pequeña botella de agua. Sus mochilas deben ser de tamaño pequeño y con un solo bolsillo central. Mejor si tienen arnés de pecho que evite que los tirantes resbalen de los hombros y correa con asa para la muñeca de los padres. También es recomendable que lleven una etiqueta con su nombre y el teléfono de los padres en el interior.

A partir de los 3 años, los niños ya han mejorado lo suficiente su capacidad motora como para poder arrastrar una mochila por el suelo. De esta forma, se favorece el transporte de un mayor peso sin que se resientan los hombros ni la columna vertebral. De cualquier forma, ésta nunca debe ser tampoco de tamaño superior a la espalda del niño ni sobrecargarse por encima del peso anteriormente indicado.

Los modelos en forma de bandolera, con una sola tira cruzada sobre el pecho o la espalda, o de tipo bolso o maletín deben utilizarse a partir de la adolescencia, cuando ya somos capaces de mantener un ritmo constante de marcha con una carga significativa a cuestas. Tampoco es conveniente cargarlos demasiado ni escoger diseños muy grandes para el cuerpo del estudiante.

Como norma general, siempre es mejor escoger un modelo anatómico con tirantes y espalda acolchados. Y si es necesario, podemos aligerar el peso que carga el niño sobre la espalda, complementando y dividiendo el contenido de la mochila con un portafolios, clasificador o carpeta de mano.

Cuánto peso puede llevar un niño según su peso y edad

La capacidad de las mochilas se mide en litros y las recomendaciones de los expertos para niños y jóvenes, de entre 4 y 12 años, es que el peso total de la mochila ya cargada nunca debe pesar más del 15% del peso corporal del niño. Así que lo ideal es valorar cada caso de forma individual teniendo en cuenta el peso concreto del niño a la hora de elegir su mochila escolar.

Como recomendaciones generales, debemos escoger una mochila de menos de 6 litros para los menores de 3 años, de no más de 6 para los preescolares y de entre 14 y 30 litros para el resto de los niños por debajo de la edad adulta.

También es importante enseñar al niño a llevar adecuadamente la mochila, bien adaptada a su talla y puesta de manera correcta sobre los hombros y la espalda, para que el peso no le desequilibre al caminar, incline su espalda ni desvíe su columna.

Problemas por el exceso de peso en la mochila

Numerosos estudios relacionan los dolores de espalda con el uso continuado de mochilas muy pesadas. El doctor Wayne Yankus, de la Academia Americana de Pediatría, asegura que las mochilas provocan que los niños estén desequilibrados, haciendo que tengan una postura que aumenta la probabilidad de un dolor de la espalda baja.

Un estudio realizado en la Universidad de Auburn concluyó que las mochilas que son demasiado pesadas ponen en peligro las columnas en desarrollo de los niños y provocan doloresmusculares y de espalda, así como problemas de entumecimiento y dolor en el hombro.

Las mochilas sobrecargadas no sólo son responsables de lesiones en la espalda. También causan dolor de cuello, tensión en los hombros, dolores de cabeza y agotamiento general. Las mochilas que pesan en exceso también pueden ser las culpables de algunas lesiones de tobillo, ya que hacen que sus portadores caminen mal.

Incluso, hay profesionales de la salud que relacionan las mochilas sobrecargadas con algunos casos de escoliosis y otros problemas físicos permanentes. Esto se debe a que en la práctica se ha comprobado que el peso medio de las mochilas de los alumnos de 10 años es del doble de lo recomendado por los médicos. Para remediar este problema, debemos escoger una mochila adecuada a la edad, peso y talla de nuestros hijos y ayudarles a prepararla para ir al colegio.

Si enseñamos a los niños a preparar bien la mochila, escogiendo y priorizando el contenido en función de las asignaturas del día, en poco tiempo el pequeño aprenderá a preparar él solo su mochila (que, al fin y al cabo, es un objeto privado cuyo contenido es íntimo y personal, por lo que debemos respetarlo). Es importante que, para fomentar su autonomía, el niño vaya adquiriendo el hábito de ser él mismo quien la vacíe al final del día y quien la prepare para el día siguiente.

Para prevenir los problemas de espalda, también debemos inculcar en nuestro hijos unos hábitos de vida saludables, evitando que caigan en el sedentarismo y animándoles a realizar algún el ejercicio físico al menos dos veces por semana, especialmente deportes como la natación, que favorecen el desarrollo de los músculos de la espalda.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS  PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665                            NºRRSR: 2980140                                                 zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es

 


CIFOSIS.jpg

Cifosis: causas, tratamiento y ejercicios correctivos. Estamos ante un problema de columna vertebral que, aunque en algunos casos puede ser leve, también puede agravarse si no se actúa a tiempo. Las posturas incorrectas son, en muchos casos, la señal de alerta.

La cifosis es una dolencia de la columna vertebral que aparece, generalmente, durante la adolescencia y que, para su correcto

tratamiento, lo prioritario es desvelar cuáles son las causas que están detrás. Además de tratar de resolver estas dudas, vamos a ver también algunos ejercicios correctivos.

Junto a la escoliosis y la lordosis, la cifosis es una de las dolencias más frecuentes de la columna vertebral. La cifosis se puede definir como una curvatura anormal de la columna vertebral, a la altura de la zona media y superior de la espalda. Puede tener causas varias y, por tanto,características particulares. En algunos casos, aunque haya cifosis, la columna se ve normal no siendo necesario ningún tipo de tratamiento y aplicando solo ciertas medidas, como mantener una postura adecuada, para corregir la leve curvatura. Ciertas medidas preventivas, así como el poner en práctica algunos ejercicios correctivos, ayudarán a aliviar los síntomas y a prevenir la dolencia. Vamos a centrarnos en un poco más en los cuidados que podemos poner en práctica.

Cifosis: características y causas

Aunque es un problema de la columna que se suele manifestar durante la adolescencia, también puede aparecer en la edad adulta como consecuencia de algún traumatismo o del diagnóstico de patologías crónicas y degenerativas, como la osteoporosis o la artritis. La cifosis más común es la postural, la cual puede provocar alguna incomodidad pero no suele llegar acompañada de dolor, tal y como sí sucede en los casos más severos de cifosis.

Además de postural –la cual se desarrolla a lo largo del tiempo y es cómplice de las malas posturas-, la cifosis puede ser congénita o estructural (cifosis de Scheuemann).

La cifosis se produce cuando hay una curvatura fisiológica de la columna, entre los 25 y los 45 grados. Por debajo de estos niveles se denomina hipocifosis. Por encima, hipercifosis.

Es común llegar a confundir cifosis con lordosis, si bien esta última hace referencia a la curvatura de la columna con la presencia de una depresión pronunciada de la columna vertebral en la región lumbar.

Cifosis: ejercicios y medidas preventivas

Excluyendo la posibilidad congénita, en otros casos la curvatura se acentúa con el tiempo, por lo que la prevención es una estrategia a seguir para retrasarla y, en la medida de lo posible, evitarla. Medidas fáciles de aplicar y eficaces para evitar que el problema empeore. Así, en algunos casos es suficiente, para corregir la cifosis, adoptar las posturas correctas –al sentarse, al dormir, al ponerse delante del ordenador o al levantarse- desde la infancia. Por la forma en cómo nos sentamos y realizamos determinados tareas –por ejemplo, la postura a la hora de comer o enfrente del televisor- podemos determinar si somos o no más vulnerables a padecer problemas de espalda, tanto dolores generales como específicos. No hay que subestimar ni restar importancia a las posturas incorrectas, sobre todo en el caso de los niños y adolescentes, ya que puede ser una señal de un problema de la columna vertebral.

Si la corrección de las posturas no es suficiente, hay otros remedios, como la práctica de determinados deportes, por ejemplo, la natación. Es aconsejable consultar al médico cuál es la actividad física más recomendada en función de la causa de aparición de cifosis. También se puede optar por un programa de ejercicios específicos, supervisados por el fisioterapeuta.

Entre los ejercicios correctivos se incluyen aquellos que se basan en extender, con la espalda rígida y recta –apoyada sobre una pared, por ejemplo-, las extremidades superiores, realizar elevaciones y rotaciones de los hombros. Los ejercicios para fortalecer los músculos del abdomen y la zona dorsal también son un buen aliado para cuidar la columna vertebral.
Cuando el ejercicio físico no es suficiente, y también fallan otras medidas, y la curvatura de la espalda es superior a 75 grados, el especialista puede recomendar la cirugía para corregir el problema.

En Clínica  Zafrilla Servicios Médicos, nuestros fisioterapeutas y profesionales pueden  indicarle cuales son las posturas correctas, corregirlas y prevenirlas. También estamos especializados en tratar lumbagos, dolores de espalda, cervicales, descarga de piernas y todo tipo de lesiones.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665                                 RRSR: 2980140
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es

 



febrero 14, 2024 Curiosidades.Salud

Al conocer las lesiones más comunes, sus causas y sus tratamientos, se pueden evitar o al menos disminuir el tiempo de inactividad en su plan de acondicionamiento físico. Más del 79% de las lesiones deportivas escolares son como resultado del uso excesivo.

Las lesiones más comunes del Gimnasio

Para entender cómo evitar lesiones de ejercicio y acondicionamiento físico, tenemos que entender el propósito del ejercicio para empezar. El ejercicio se realiza para proporcionar aumento moderado y gradual de la presión sobre nuestros sistemas esquelético y muscular. Esto permite que los músculos y el sistema cardiovascular para fortalecer y se preparan para reunirse ese mismo nivel de estrés de nuevo. Así que, sabiendo la cantidad de estrés es demasiado y lo lleva a la sobreexplotación y la lesión le mantendrá en el camino a un buen plan de acondicionamiento físico.

Lesiones de ejercicio puede conducir a problemas crónicos. A pesar de que lo que necesita el ejercicio físico para mantenerlo, mantenerse saludable, y se ven bien, las personas se lesionan a través del ejercicio cuando hacen ejercicio de manera incorrecta o no llevan el calzado correcto. Muchas veces, la persona no utiliza el equipo de forma adecuada o es inexperto en fitness. La mayoría de las lesiones de fitness están relacionados con la falta de aptitud, las técnicas pobres o maniobras, sobre-entrenamiento, o hacer demasiado en poco tiempo.

Al conocer las lesiones más comunes, sus causas y sus tratamientos, se pueden evitar o al menos disminuir el tiempo de inactividad en su plan de acondicionamiento físico. Más del 79% de las lesiones deportivas escolares resultan de un uso excesivo. Usar el sentido común y estar preparado adecuadamente reduce en gran medida el riesgo de lesiones de ejercicio.

Las lesiones más comunes del Gimnasio

Dolor muscular

Dolor del músculo puede ocurrir al día siguiente o hasta 2 días después de un entrenamiento. El dolor muscular es el tipo más común de lesión física. Por lo general ocurre cuando se ha ejercido músculos que son incondicionado. Resultados Dolor muscular en los músculos doloridos y rígidos que pueden persistir por una semana o más.

Esguince

El segundo tipo más común de lesión es esguinces. Un esguince es un ligamento dañado o lesionado. Los ligamentos son las estructuras que sujetan los huesos juntos. Cuando se sufre un esguince una de estas estructuras, se siente dolor con carga de peso o uso. Estas son causadas por los accidentes que se producen durante un entrenamiento donde los ligamentos están dañados. El uso excesivo o el aterrizaje equivocado puede causar esta lesión dolorosa. Todo esguince leve se puede tratar con reposo y hielo. Estos son micro-lágrimas de los ligamentos o en el ligamento se estira demasiado. Esguinces graves requerirán cirugía, pero esto es raro.

Tendinitis

La tercera lesión que ocurre en la aptitud es la tendinitis. Es causada por una lesión en el tendón o los músculos. Los tendones son las estructuras que unen el músculo al hueso. Al igual que con esguinces, tendinitis lesiones varían de leves a graves. Para la prevención, la gente a menudo ejercicio para fortalecer los grupos de apoyo de los músculos que toman la tensión del tendón. El tratamiento consiste en reposo, terapia de hielo y medicamentos antiinflamatorios. Todo esto reduce la inflamación que causa el dolor de la tendinitis.

Las partes del cuerpo que se lesiona con frecuencia durante el ejercicio

Peligros de tacón

Algunos de los síntomas de los problemas del talón incluyen un dolor punzante en la parte inferior o por detrás de la atención durante la actividad o después del entrenamiento. Muchas veces, las personas tienen dolor en el talón de la mañana después de hacer ejercicio, al levantarse. La causa de la lesión en el talón es el ejercicio vigoroso, impacto repetido en los pies y el calzado incorrecto. Algunas de estas lesiones implican la cepa del tendón de Aquiles, en la parte posterior del talón. En raras ocasiones, el tendón de Aquiles se puede romper durante el ejercicio. La prevención de una cepa del talón consiste en estirar antes del ejercicio. El tratamiento dependerá de la gravedad de la lesión, pero a menudo con el descanso y la terapia de hielo, que estará de regreso el ejercicio en ningún momento.

Sufrimiento de espinillas

Los problemas de espinillas incluyen dolor que se produce en la parte delantera de la pierna a lo largo de la tibia o dolor en la parte posterior interior de la pierna inferior. Estas son causadas por las espinillas débiles, pantorrillas apretados, o llevar el calzado incorrecto. Para evitar lesión en la espinilla, asegúrese de usar el calzado adecuado para la actividad que involucra en el talón y hacer caminar tramos y ascensores dedo del pie.

Conocimiento de la rodilla

Rótulas dolorosas conducen a la rigidez de las rodillas. Esto es causado por el cambio abrupto en su programa de ejercicios o actividad física, los músculos del muslo débiles, o cartílago de la rodilla desgastada. Para evitar lesiones de rodilla, se debe mezclar ejercicios con pesas (jogging, aeróbicos) con ejercicios sin carga de peso (natación, ciclismo). Además, evite las estocadas profundas, correr cuesta abajo, o extensiones de la pierna con pesos pesados. Usar el calzado adecuado para su actividad ayudará a. Nunca se quede en un muy duro o una superficie muy suave. El tratamiento incluirá el estiramiento de los cuádriceps y los tendones de la corva y el uso de hielo para aliviar el dolor. El descanso es siempre una buena idea.

Lumbares

La región baja de la espalda a menudo recibe los espasmos musculares de ejercer. Estos durar desde unos pocos días a unas pocas semanas. Las posibles causas incluyen calentamientos indebidos, mala ejecución de ejercicios y técnicas de elevación malas. Para evitar lesiones en la región lumbar, los expertos recomiendan back-ejercicios de fortalecimiento. Además, el tratamiento consiste en medicamentos para el dolor, el descanso y hielo. Poner una almohada debajo de las rodillas a menudo ayuda, también.

Soluciones de hombro

Los síntomas de una lesión en el hombro es un dolor punzante en la región de la articulación. Esto es causado por las actividades generales que lesionan o debilitan los músculos del manguito de los rotadores. Para evitar problemas en el hombro, use la postura correcta y la forma, hacer estiramientos adecuados antes del ejercicio, y aprender técnicas de fortalecimiento del manguito rotador. El tratamiento para este tipo de lesión implica reposo, aplicación de hielo y ejercicios de fortalecimiento específicos.

Experiencia en el codo

Los síntomas de la lesión en el codo incluyen dolor, hinchazón, entumecimiento, hormigueo, debilidad o cambios en la temperatura de la piel o el color. Esto es causado por la debilidad del antebrazo o la muñeca músculos, el uso excesivo de los músculos del antebrazo, técnicas de levantamiento malos o mal ejecución deportes ejercicio. Lesiones del codo se pueden prevenir haciendo ejercicios para ayudar a fortalecer las muñecas y los antebrazos. Para el tratamiento de estas lesiones, se puede utilizar un aparato ortopédico o un yeso blando, medicamentos antiinflamatorios y reposo.

Calambres

Cuando el músculo se pone duro como una piedra y tiene contracciones durante el ejercicio o mientras duerme, que está teniendo un calambre. Estos son debido a la deshidratación, fatiga muscular y los músculos tensos. Para evitar este tipo de lesiones, usted debe beber mucha agua y aumentar su ingesta de potasio y calcio. Estiramiento diario también ayuda a prevenir calambres. El tratamiento consiste en masajear el músculo apretado y la aplicación de calor húmedo.



febrero 7, 2024 ActualidadFisioterapia

Rotura de músculos isquiosurales (isquiotibiales y bíceps femoral) – Fisioterapia y readaptación deportiva.

Dentro del fútbol, deportes de pista y de velocidad las lesiones musculares son muy frecuentes. La rotura muscular de los músculos isquiotibiales (formados por el semitendinoso, semimembranoso y el bíceps femoral) representa el 12% de las lesiones totales y la lesión muscular más frecuente. Por culpa de la rotura muscular de los isquiosurales, los futbolistas se pierden 15 partidos y 90 días de entrenamiento cada temporada.

 

El mecanismo de rotura suele ser sin contacto. Normalmente se produce durante la carrera y en los minutos finales de la primera y segunda parte, cuando la fatiga es mayor. También es común que se produzcan cuando se va a golpear al balón y en el último momento se falla o un contrario nos quita el balón, por lo que terminamos dando una patada al aire que hace que los isquiotibiales tengan que soportar un gran momento de fuerza que supera sus límites de resistencia haciendo que se produzca la rotura muscular. En ese momento el jugador suele notar un “pinchazo” en la zona de la rotura y dolor al estirar la rodilla o al flexionar la cadera con la rodilla estirada, también notará dificultad o dolor al doblar la rodilla contra resistencia y según el grado de rotura tendrá mayor o menor impotencia al caminar.

Algunos de los factores predisponentes son:

  • El acortamiento muscular, especialmente de la cadena muscular posterior de nuestro cuerpo.
  • La debilidad muscular, fundamentalmente de los isquiotibiales y musculatura estabilizadora de la zona lumbopélvica (musculatura abdominal y transverso del abdomen) y cadera (glúteo medio). También puede ocurrir que la musculatura extensora (cuádriceps) sea mucho más potente que la musculatura flexora (isquiotibiales) y este desequilibrio propicie la rotura de los más débiles.
  • Elevada tensión neural (un exceso de tensión sobre el nervio ciático puede generar un espasmo de defensa en la musculatura isquiotibial para proteger de un sobreestiramiento al nervio ciático)
  • La fatiga y la descoordinación en la contracción de los grupos musculares, por falta de trabajo funcional y propioceptivo.
  • Lesión previa, en la cual no se ha seguido un correcto proceso de recuperación o readaptación al deporte. El deportista tiene recaídas por no haber trabajado el origen de la lesión, si no, sólo las consecuencias.

La alta incidencia de esta lesión es debido a la capacidad que tiene el músculo de desarrollar mucha fuerza en poco tiempo, y el elevado número de fibras de contracción rápida.

Dentro de la musculatura isquiosural, la zona más afectada es el bíceps femoral. Esto se debe a su compleja anatomía e inervación. Al tener sus dos porciones una inervación distinta, es más frecuente una alteración en la sincronización o asincronía en la contracción muscular. Esta asincronía provoca una disminución de la capacidad de absorber altas tensiones.

En análisis de la biomecánica de la carrera, se ha visto que la lesión se produce en la fase final de balanceo, cuando el isquiosural trabaja para desacelerar la pierna mientras controla la extensión de rodilla. En este momento, el músculo debe resistir el paso de una acción excéntrica a una concéntrica, momento de máxima tensión muscular y vulnerabilidad.

El tratamiento de la lesión de isquiotibiales y bíceps femoral (isquiosurales) es normalmente conservador. La intervención quirúrgica es muy poco frecuente. Al ser un músculo biarticular (que interviene en 2 articulaciones), su tratamiento debe ser global, atendiendo a factores como el acortamiento muscular de la cadena posterior, la tensión neural, la posición de las articulaciones implicadas y la recuperación de la fuerza de la musculatura, poniendo especial énfasis en el entrenamiento excéntrico en las fases finales de recuperación. Este tipo de entrenamiento preparara al músculo para soportar altas tensiones, momento en el que suele lesionarse.

En Clinica Zafrilla  disponemos de un equipo multidisciplinar de profesionales y medios técnicos para conseguir una recuperación completa y funcional de tu lesión. Asegurándote una vuelta a tu deporte tras una correcta readaptación deportiva.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es

Fuentes de información

  • The football association medical research programme: an audit of injuries in proffessional football- analysis of hamstring injuries. C Woods et al. Br J Sports Meds 2004 38:36-41
  • Premiummadrid.


enero 31, 2024 Salud

Las enfermedades cerebro-vasculares constituyen, en la actualidad, uno de los más importantes problemas de salud pública. Son la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera causa de invalidez permanente entre las personas adultas y una de las principales causas de déficit neurológico en el anciano.

Atendiendo a su etiología, un ICTUS puede ser isquémico (tombótico o embólico) o hemorrágico. En ambos casos tenemos un resultado de daño cerebral por falta de riego sanguíneo (en el ICTUS hemorrágico tendremos, además, problemas derivados por compresión de estructuras cerebrales por la sangre extravasada)

Los SÍNTOMAS que pueden advertirnos de un posible accidente cerebro vascular leve, muy importantes para tenerlos en cuenta y prevenir un accidente más grave son:

-Mareos, dolor de cabeza brusco, intenso e inusual (suele ir acompañado de otros síntomas)
-Parestesias (hormigueos, zonas «dormidas»)
-Debilidad de un grupo muscular
-Desorientación
-Episodios breves de amnesia

El CUADRO CLÍNICO depende del área del cerebro dañada, por lo que puede ser variado. Podemos tener síntomas puramente sensitivos, puramente motores o combinación de ambos (sensitivomotores):

-Pérdida de fuerza o movilidad en un brazo y/o pierna, que puede acompañarse de parálisis de la cara (todo en el mismo lado del cuerpo: hemiparesia/hemiplejia)
-Dificultad para expresarse o entender lo que se le dice; lenguaje ininteligible (disartria, afasia)
-Dificultad o imposibilidad de caminar. Pérdida de equilibrio y coordinación
-Pérdida de la visión en uno o los dos ojos
-La depresión suele acompañar como una manifestación no física en casi el 50% de los pacientes que sobreviven a un ICTUS

La primera intervención ante un posible accidente cerebro-vascular (ACV) se realiza por personal médico: primeros auxilios, ya que lo más importante es asegurar la vida del paciente. Una vez resuelta la primera fase, cuando el paciente se encuentra estable, el tratamiento rehabilitador puede empezar incluso antes de que abandone el hospital. La fisioterapia en las primeras semanas es crucial para la recuperación del paciente, ya sea total o parcial, ya que pueden quedar secuelas.

TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN
Una vez abandonado el hospital, la REHABILITACIÓN en un paciente con daño neurológico se debe llevar a cabo por un equipo multidisciplinar (fisioterapeutas, psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales) Los primeros meses tras el ACV son muy importantes de cara a reducir secuelas y recuperar el máximo posible de movilidad. Los fisioterapeutas trabajamos para restablecer el movimiento, la coordinación, el equilibrio, la marcha, buscando siempre la funcionalidad para que el paciente recupere sus actividades de la vida diaria. Se debe hacer una valoración inicial para comprobar el estado actual del paciente y poder establecer un tratamiento fisioterápico con objetivos a corto, medio y largo plazo, haciendo evaluaciones periódicas y ajustando el tratamiento a las variaciones y avances que vayamos encontrando en el paciente. Existen muchísimas técnicas de tratamiento a nuestro alcance, de manera que podemos adaptarnos a la necesidad de cada paciente en cada fase de su evolución.

Lo más importante en estos casos es una rápida intervención, ya sea para la detección de los síntomas y evitar que el ACV sea más grave, como para el tratamiento rehabilitador o fisioterapeuta para reducir secuelas.

En Clínica Zafrilla Servicios Médicos, nuestros fisioterapeutas y profesionales tratamos este tipo de patologías y otras relacionadas, para la mejoría de nuestros pacientes y la prevención de riesgos mayores.

Póngase en contacto con nosotros y le informaremos  Telf 968790891 // whatsapp  651 820 665     zafrism@teleyecla.com

Parque de la Constitución Nº 5 bajo Yecla (Murcia)



enero 24, 2024 ActualidadSalud

LAS FRACTURAS DE CADERA EN LA TERCERA EDAD.

Las fracturas de la región de la cadera son una lesión bastante frecuente entre nuestros mayores se corresponden con las que se producen en la parte superior del fémur, y junto con las de la muñeca y columna, son las más frecuentes en las personas mayores.
¿Por qué se producen las fracturas de cadera en las personas mayores?
Se estima que en la tercera década de la vida, se llega al máximo nivel de masa ósea, y de ahí en adelante se pierde paulatinamente hasta la menopausia, en el caso de las mujeres, y sobre los 70 años en los hombres, donde la pérdida es mucho más acentuada.

De tal modo que mientras mayor sea la reserva, mas resistencia tendrá el hueso al momento de recibir golpes.

Lo anterior está vinculado de alguna forma con la osteoporosis, que es una enfermedad propia de adultos mayores, en la que se pierde el calcio de los huesos, haciéndolos más frágiles y más propensos a romperse.

Sin embargo, en las personas mayores, tan importante como la calidad del hueso son los golpes que se le den a éste. Por eso las caídas, son un factor esencial en el riesgo de padecer fracturas de cadera.

Los ancianos se caen por muchas causas, desde las alteraciones para caminar, la visión defectuosa, la falta de equilibrio, etc. hasta los accidentes producto de barreras arquitectónicas como las escaleras sin pasamanos y sin antideslizantes, los desniveles de la acera, la falta de iluminación nocturna para concurrir al servicio higiénico, etc.

Una de las principales diferencias de los ancianos respecto de los más jóvenes, es que basta una pequeña cantidad de energía para que, en el contexto de un hueso poco resistente, se produzca la fractura.

¿Quiénes tienen más riesgos de fracturarse?
Se estima que las mujeres tienen 3 veces más fracturas que los hombres, siendo el sexo femenino por lo tanto más propenso.También influye la raza, pues la gente de raza negra tiene mayor resistencia que la de raza blanca.

La edad, como ya se había expuesto, es un claro elemento asociado a la presentación de fracturas pues a mayor edad mayor es mayor el riesgo, y esto es para ambos sexos.
Además existe una mayor susceptibilidad para fracturarse en mujeres que tengan antecedentes familiares de fracturas de cadera. La osteoporosis y las caídas de cualquier origen, completan el círculo en la producción de fracturas.

¿Cuál es el tratamiento de una fractura de cadera?
Habitualmente, y salvo justificadas excepciones, el tratamiento es quirúrgico, y lo realiza el cirujano ortopedista, también llamado traumatólogo.

Según el tipo de fractura, su localización y por cierto, el estado del enfermo y su situación funcional previa, se llevará a cabo un tipo determinado de intervención quirúrgica, a fin de dar solidez y estabilidad a esa articulación y para lograr recuperar la marcha del paciente.

De acuerdo a las mencionadas características se utilizarán diferentes tipos de técnicas para obtener el mejor rendimiento posible de esa articulación, ya sea con clavos, placas, prótesis parciales o totales de la cadera.

¿Cómo se puede prevenir la fractura de cadera?
Se sabe que las posibilidades de sufrir caídas aumenta con la edad, de tal manera que un 30% de la población mayor de 75 años se cae al menos una vez al año, y este porcentaje asciende al 50% en los mayores de 80.

Como la mayor parte del tiempo los ancianos lo pasan en su domicilio o en las instituciones en las que están acogidos, es en estos lugares en donde habitualmente se producen las caídas, y, dentro de ellos, en los dormitorios, salas de estar y aseos.
En estos lugares conviene establecer sistemas o dispositivos tales como pasamanos o barandillas y asientos especiales.

Las alfombras son un peligro para las personas de edad avanzada y muchas de las caídas se producen al tropezar o resbalar sobre ellas por lo que deberían de estar bien adheridas al suelo o, mejor aún, prescindir de ellas.

Otro riesgo es la existencia de zonas oscuras, por lo que es necesario una buena iluminación en los lugares por donde se mueven los ancianos, máxime cuando con mucha frecuencia presentan disminución de la agudeza visual.

También es importante la puesta en marcha de medidas de coordinación y la programación de ejercicios controlados, así como el uso de sistemas protectores (almohadillas) para que actúen como amortiguadores en el caso de caídas.

Hay que tener precaución con la toma de medicamentos sedantes y con todos aquellos que causan hipotensión ortostática en los pacientes que tengan predisposición a las caídas. Se evitará el consumo de alcohol y tabaco, ya que ambos son favorecedores de la osteoporosis.

A modo de resumen, podemos concluir que nos encontramos ante un proceso de enorme trascendencia por su frecuencia, coste, gravedad y potencial incapacitante.

Por tanto es necesario mantener y mejorar nuestros esfuerzos en su prevención, reparación y recuperación, para que abordemos el problema en todos sus frentes.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665                            NºRRSR: 2980140
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es



enero 17, 2024 ActualidadFisioterapia

Rotura de músculos isquiosurales (isquiotibiales y bíceps femoral) – Fisioterapia y readaptación deportiva.

Dentro del fútbol, deportes de pista y de velocidad las lesiones musculares son muy frecuentes. La rotura muscular de los músculos isquiotibiales (formados por el semitendinoso, semimembranoso y el bíceps femoral) representa el 12% de las lesiones totales y la lesión muscular más frecuente. Por culpa de la rotura muscular de los isquiosurales, los futbolistas se pierden 15 partidos y 90 días de entrenamiento cada temporada.

 

El mecanismo de rotura suele ser sin contacto. Normalmente se produce durante la carrera y en los minutos finales de la primera y segunda parte, cuando la fatiga es mayor. También es común que se produzcan cuando se va a golpear al balón y en el último momento se falla o un contrario nos quita el balón, por lo que terminamos dando una patada al aire que hace que los isquiotibiales tengan que soportar un gran momento de fuerza que supera sus límites de resistencia haciendo que se produzca la rotura muscular. En ese momento el jugador suele notar un “pinchazo” en la zona de la rotura y dolor al estirar la rodilla o al flexionar la cadera con la rodilla estirada, también notará dificultad o dolor al doblar la rodilla contra resistencia y según el grado de rotura tendrá mayor o menor impotencia al caminar.

Algunos de los factores predisponentes son:

  • El acortamiento muscular, especialmente de la cadena muscular posterior de nuestro cuerpo.
  • La debilidad muscular, fundamentalmente de los isquiotibiales y musculatura estabilizadora de la zona lumbopélvica (musculatura abdominal y transverso del abdomen) y cadera (glúteo medio). También puede ocurrir que la musculatura extensora (cuádriceps) sea mucho más potente que la musculatura flexora (isquiotibiales) y este desequilibrio propicie la rotura de los más débiles.
  • Elevada tensión neural (un exceso de tensión sobre el nervio ciático puede generar un espasmo de defensa en la musculatura isquiotibial para proteger de un sobreestiramiento al nervio ciático)
  • La fatiga y la descoordinación en la contracción de los grupos musculares, por falta de trabajo funcional y propioceptivo.
  • Lesión previa, en la cual no se ha seguido un correcto proceso de recuperación o readaptación al deporte. El deportista tiene recaídas por no haber trabajado el origen de la lesión, si no, sólo las consecuencias.

La alta incidencia de esta lesión es debido a la capacidad que tiene el músculo de desarrollar mucha fuerza en poco tiempo, y el elevado número de fibras de contracción rápida.

Dentro de la musculatura isquiosural, la zona más afectada es el bíceps femoral. Esto se debe a su compleja anatomía e inervación. Al tener sus dos porciones una inervación distinta, es más frecuente una alteración en la sincronización o asincronía en la contracción muscular. Esta asincronía provoca una disminución de la capacidad de absorber altas tensiones.

En análisis de la biomecánica de la carrera, se ha visto que la lesión se produce en la fase final de balanceo, cuando el isquiosural trabaja para desacelerar la pierna mientras controla la extensión de rodilla. En este momento, el músculo debe resistir el paso de una acción excéntrica a una concéntrica, momento de máxima tensión muscular y vulnerabilidad.

El tratamiento de la lesión de isquiotibiales y bíceps femoral (isquiosurales) es normalmente conservador. La intervención quirúrgica es muy poco frecuente. Al ser un músculo biarticular (que interviene en 2 articulaciones), su tratamiento debe ser global, atendiendo a factores como el acortamiento muscular de la cadena posterior, la tensión neural, la posición de las articulaciones implicadas y la recuperación de la fuerza de la musculatura, poniendo especial énfasis en el entrenamiento excéntrico en las fases finales de recuperación. Este tipo de entrenamiento preparara al músculo para soportar altas tensiones, momento en el que suele lesionarse.

En Clinica Zafrilla  disponemos de un equipo multidisciplinar de profesionales y medios técnicos para conseguir una recuperación completa y funcional de tu lesión. Asegurándote una vuelta a tu deporte tras una correcta readaptación deportiva.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es

Fuentes de información

  • The football association medical research programme: an audit of injuries in proffessional football- analysis of hamstring injuries. C Woods et al. Br J Sports Meds 2004 38:36-41
  • Premiummadrid.


Tipos de dolor de espalda: lumbalgia, artrosis, hernia discal o ciática
Distintas afecciones o patologías provocan dolor localizado en la parte baja de la espalda. Algunas de ellas son la lumbalgia, el lumbago, la artrosis o la hernia discal. Otras, como la lumbociática o la ciática causan dolor no solo en la espalda sino también a lo largo de la pierna.


Lumbalgia o dolor de espalda baja
La lumbalgia es un dolor localizado en la parte baja de la espalda, a nivel de las vértebras lumbares, precisamente debajo de la última vértebra que sostiene el último par de costillas.

La lumbalgia puede ser aguda y durar solo unos cuantos días o, por el contrario, convertirse en una afección crónica y prolongarse durante tres meses o más.

Lumbago o dolor en la región lumbar
El lumbago es un dolor intenso localizado en la región lumbar. Por lo general, este dolor puede aparecer tanto en ambos lados de la columna como en uno solo y siempre como consecuencia de un «movimiento en falso».

La artrosis produce dolor de espalda pero puede afectar a todo el cuerpo
La artrosis es una enfermedad crónica que evoluciona de manera lenta y sin manifestaciones graves. La artrosis aparece como consecuencia del desgaste de los cartílagos y puede afectar a todas las articulaciones del cuerpo.

La aparición de dolor en la parte baja de la espalda indica que la artrosis ha afectado a las vértebras lumbares.

Qué es una hernia discal y por qué causa dolor de espalda
Entre las vértebras de la columna existen unas almohadillas cartilaginosas llamadas discos intervertebrales. La función de los discos intervertebrales es permitir la flexibilidad de la columna vertebral y amortiguar la presión entre las vértebras.

La hernia discal, también llamada hernia de disco lumbar, es una deformidad que sobresale del disco intervertebral.

Qué ocurre cuando se tiene una hernia de disco lumbar
Entre las consecuencias de la hernia discal se encuentran la aparición de dolores lumbares si la hernia no tiene contacto con el nervio ciático.

En cambio, cuando la hernia llega a tocar una de las raíces del nervio ciático, se denominaráciática.

Qué causa la ciática o dolor en el nervio ciático
La ciática tiene su origen en la protuberancia de una hernia discal situada en uno de los dos últimos discos lumbares.

La hernia discal puede aparecer tanto entre las dos últimas vértebras lumbares (L4 y L5) como entre la última vértebra lumbar (L5) y la primera vértebra del hueso sacro (S1).

La hernia discal provoca dolor a lo largo del nervio ciático. Dicho dolor empieza en la zona del glúteo, baja por el muslo y llega hasta el pie.

Qué es la lumbociática
La lumbociática es una afección que produce dolor en la parte baja de la espalda y a lo largo de la pierna.

La lumbociática consiste en la irritación de las raíces del nervio ciático secundario debido a una lesión del disco intervertebral.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es


Clinica Zafrilla Yecla

En Clínica Zafrilla Servicios Médicos nuestro objetivo ha sido y es utilizar todos nuestros conocimientos para conseguir el bienestar físico y mental de todos nuestros pacientes.

Clinica zafrilla. Todos los derechos reservados