(Fractura de Jones; fractura de la bailarina; fractura por avulsión).

Las fracturas del quinto metatarsiano se producen en el hueso que conecta el dedo pequeño del pie con los huesos de la parte posterior del pie.
El quinto hueso del metatarso puede estar fracturado en su base (cerca del tobillo) o en el medio (eje).
Estas fracturas pueden ser consecuencia de un giro hacia adentro del pie, una lesión por aplastamiento (para la base), una tensión repetida o una única lesión (para el eje).
Si la base de este hueso está fracturada, el borde exterior del pie está dolorido, hinchado y sensible al tacto.
Las fracturas de la base se suelen curar con relativa rapidez.
Si la diáfisis está fracturada, el suministro de sangre al hueso puede verse afectado, a veces ralentizando la curación o evitando que los huesos rotos vuelvan a crecer juntos.
Para diagnosticar las fracturas del quinto metatarsiano se toman radiografías desde varios ángulos diferentes.
El tratamiento de las fracturas de la base suele consistir en muletas y calzado o bota protectora de suela dura.
El tratamiento de las fracturas de la diáfisis puede consistir en un yeso corto (por debajo de la rodilla) en la pierna y muletas sin que se coloque peso sobre el pie lesionado o, a veces, cirugía.
El quinto metatarsiano es el hueso del pie que se fractura con más frecuencia. Estas fracturas suelen producirse

En la base del metatarsiano (cerca del tobillo)
En su diáfisis (la parte media) del metatarsiano
Fractura de Jones y fractura por avulsión (pseudo-Jones)

Fracturas de la base
La base se puede fracturar cuando el pie se gira hacia adentro o se aplasta. Estas fracturas se denominan a veces fracturas del bailarín o fracturas por avulsión (seudo-Jones).

El borde exterior del pie se vuelve doloroso, hinchado y sensible al tacto. Puede aparecer un hematoma.

Si el médico sospecha una fractura de la base, solicita radiografías tomadas desde varios ángulos diferentes.

Durante unos cuantos días, conviene utilizar muletas y un zapato o bota de suela dura que proteja la zona. No suele ser necesario un molde de yeso. Se recomienda a las personas afectadas que anden tan pronto como sea posible.

Con frecuencia, estas fracturas se curan con relativa rapidez.

Fracturas de la diáfisis
Las fracturas del eje pueden ser consecuencia de un sobreesfuerzo repetido (fracturas de sobreesfuerzo) o de una sola lesión.

Estas fracturas, llamadas fracturas de Jones, son menos comunes que las fracturas de la base.

Debido a que estas fracturas pueden interrumpir el suministro de sangre al hueso, son más probables las complicaciones. Por ejemplo, la fractura puede no llegar a consolidar (lo que se denomina seudoartrosis), o puede hacerlo muy lentamente (lo que se denomina retardo de consolidación).

Si el médico sospecha una fractura del eje, solicita radiografías tomadas desde varios ángulos diferentes.

Por lo general, se aplica un yeso corto (por debajo de la rodilla) para inmovilizar el tobillo, y el sujeto debe usar muletas y no puede apoyar el pie durante 6 semanas.

A veces es necesaria la cirugía, y se remite a la persona afectada a un traumatólogo. Se puede hacer una reducción abierta con fijación interna (RAFI) para volver a colocar los fragmentos del hueso fracturado en su sitio.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es



octubre 22, 2021 DeporteFisioterapiaSalud
La pata de ganso es una estructura anatómica que esta compuesta por los tendones de los siguientes músculos:
 
Sartorio: Va desde la parte externa de la cadera hasta la cara interna/medial de la rodilla (pata de ganso). Su función es la flexión de rodilla y rotación externa de cadera.
 
Recto interno: Va desde la sínfisis púbica hasta la cara interna de la rodilla (pata de ganso). Su función es la aducción de cadera y la flexión de rodilla.
 
Semitendinoso: Va desde la tuberosidad isquiática hasta la cara interna de la rodilla (pata de ganso). Su función es flexión de rodilla y extensor de cadera.
 
La contracción de los tres músculos anteriores da como resultado la flexión y la rotación interna de rodilla.
 
Además de los tendones nombrados anteriormente, la pata de ganso también esta compuesta por una bursa anserina.
 
La bursa es una bolsa llena de líquido que hace de colchón entre el hueso y los tendones. En un 66% de los casos la bursa se encuentra entre los tendones de la pata de ganso y la superficie ósea de la tibia, en un 20% entre el ligamento colateral medial y los tendones de la pata de ganso y en el 14% restante se puede localizar únicamente entre los tendones de la pata de ganso.
Podemos identificar una lesión en la pata de ganso cuando existe dolor en la cara interna de la rodilla, cuando este dolor aumenta durante el reposo y disminuye cuando se realiza ejercicio físico y cuando a la presión mantenida encima de la estructura tendinosa hace aparecer un dolor agudo. También puede aparecer líquido, inflamación e incluso dar sensación de inestabilidad en la rodilla.
 
Los movimientos que hacen que la pata de ganso produzca son los de flexo-extensión de rodilla; al correr, subir y bajar escaleras o pendientes, al levantarse e incluso en una posición forzada de cuclillas o sentadillas.
 
Muchas veces cuesta diferenciar el dolor de la pata de ganso con el dolor que puede provocar una lesión en el ligamento colateral medial, ya que puede darse una sintomatología parecida. Por eso es muy importante que a parte de realizar una correcta exploración física, se acompañe de una prueba de diagnóstico por imagen (por ejemplo a través de la ecografía e incluso si se precisa, una resonancia magnética).
 
Cuando localizamos una lesión en la pata de ganso debemos saber que puede ser una lesión por inflamación, por sobrecarga de los músculos asociados o bien por degeneración del tejido que la forma. También debemos poder diferenciar con ayuda de las pruebas de diagnóstico por imagen que hemos mencionado anteriormente si se trata de una lesión tendinosa o bien una lesión de la bursa anserina.
 
Si se trata de una lesión tendinosa la nomenclatura correcta es llamarlo tendinopatía (concepto que engloba las lesiones por sobrecarga del tendón y las estructuras que lo rodean, como el paratendón o la entesis). Describe un cuadro clínico en el que están presentes en mayor o menor medida, tres componentes: dolor, inflamación e impotencia funcional.
 
Dentro de este grupo de lesiones encontramos la tendinosis (sobrecarga y degeneración de las fibras del tendón), tendinitis (cuando existe un proceso inflamatorio en el propio tendón), paratendinitis (cuando existe una inflamación alrededor de las fibras tendinosas) y entesopatias (cambios degenerativos en la inserción del tendón).
 
En cambio, cuando se trata de una lesión en la bursa anserina, es llamada bursitis, y quiere decir que la bolsa de líquido que compone la bursa anserina se ha inflamado o irritado.
 
Como tratamiento conservador para cualquier tipo de tendinopatía se realiza descarga manual de los músculos (de los tendones afectados) en este caso realizaríamos una descarga manual de músculo sartorio, recto interno y semitendinoso. También podemos utilizar hipertermia profunda para reducir el dolor agudo y bajar la posible inflamación.
 
Si la tendinopatía se encuentra en una fase muy crónica (como la mayoría de las veces), el tratamiento conservador muchas veces no es suficiente para curar la lesión, y se utiliza la electrólisis ecoguiada y ejercicios excéntricos para estimular el tejido dañado en el tendón. También se pueden utilizar factores de crecimiento para dar una estimulación mayor al tendón, aunque siempre combinados con el trabajo excéntrico.
 
Además, existen infiltraciones de corticoides, aunque debemos saber que estas pueden provocar efectos adversos no deseados. En último lugar estaría la cirugía.
 
En el caso de que exista una bursitis, el tratamiento es exactamente el mismo, aunque existe la posibilidad de que un médico pueda aspirar el líquido inflamatorio de la bursa.
 
Y por último, no olvides que en el caso de tener una lesión en la pata de ganso, lo mas recomendable es que vayas a ver a un podólogo deportivo, para que haga una revisión de tu pisada, ya que probablemente allí esté el origen del problema, además de una posible descompensación muscular.
 
Joana Capdevila Barbany
INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es

tendinitis-rotulinana-sevilla.jpg

octubre 18, 2021 DeporteFisioterapiaSalud
La rodilla de saltador, también conocida como tendinitis rotuliana o tendinopatía rotuliana, es una inflamación o lesión del tendón rotuliano, un tejido similar a una cuerda que une la rótula a la tibia (hueso de la espinilla). La rodilla de saltador es una lesión por sobrecarga (movimientos repetidos que causan irritación o daño en los tejidos en determinada zona del cuerpo).
 
Saltar, caer y cambiar de dirección de manera constante pueden provocar torceduras, desgarros y daño en el tendón rotuliano. Por lo tanto, los niños que regularmente practican deportes que implican saltar mucho todo el tiempo, como atletismo (en particular, salto en alto), baloncesto, voleibol, gimnasia, jogging y fútbol, pueden ejercer mucha presión en las rodillas.
 
La rodilla de saltador puede parecer una lesión menor que no es realmente grave. Por este motivo, muchos atletas siguen entrenando y compitiendo, y suelen ignorar la lesión o intentan tratarla por su cuenta. Sin embargo, es importante saber que la rodilla de saltador es una afección grave que puede empeorar con el tiempo y, a la larga, requerir cirugía. La atención y el tratamiento médicos tempranos pueden ayudar a prevenir el daño continuo en la rodilla.
 
Acerca de la rodilla de saltador
Cuando se extiende la rodilla, el cuádriceps tira del tendón del cuádriceps, que a su vez tira de la rótula. Luego, la rótula tira del tendón rotuliano y la tibia, y permite que la rodilla se enderece. Al flexionar la rodilla, en cambio, los músculos de la corva tiran de la tibia, y esto hace que la rodilla se flexione.
 
En la rodilla de saltador, el tendón rotuliano está dañado. Dado que este tendón es fundamental para enderezar la rodilla, el daño en él hace que la rótula pierda el soporte o el sostén. Esto causa dolor y debilidad en la rodilla, y dificulta el enderezamiento de la pierna.
 
La rodilla de saltador
 
Síntomas
Algunos de los síntomas frecuentes de la rodilla de saltador son los siguientes:
 
– Dolor directamente sobre el tendón rotuliano (o, más específicamente, debajo de la rótula)
– Rigidez en la rodilla, en particular al saltar, arrodillarse, agacharse, sentarse o subir las escaleras
– Dolor al flexionar la rodilla
– Dolor en el cuádriceps
– Debilidad en la pierna o la pantorrilla
 
Algunos de los síntomas menos frecuentes son los siguientes:
 
– Problemas de equilibrio
– Aumento de la temperatura, sensibilidad excesiva o hinchazón alrededor de la parte inferior de la rodilla
 
Tratamiento
La rodilla de saltador primero se evalúa mediante un sistema de calificación que mide el grado de la lesión (las calificaciones van del 1 al 5; 1 significa dolor solo después de realizar una actividad intensa y 5 significa dolor constante todos los días e imposibilidad para realizar actividades deportivas).
 
Al examinar la rodilla, el médico o profesional médico le solicitará al paciente que corra, salte, se arrodille o se agache para determinar el nivel de dolor. Además, es posible que recomiende una radiografía o una imagen por resonancia magnética (IRM). Según el grado de la lesión, el tratamiento puede consistir solo en reposo y bolsas de hielo o incluso cirugía.
 
Para la rodilla de saltador leve a moderada, el tratamiento incluye:
 
– Interrupción de las actividades o adaptación a un régimen de entrenamiento que reduzca en gran medida los saltos o los impactos.
– Colocación de hielo en la rodilla para aliviar el dolor y la inflamación.
– Uso de una banda o sostén para rodilla (que se denomina banda infrarrotuliana o banda Chopat) para ayudar a dar sostén a la rodilla y la rótula. La banda se usa por encima del tendón rotuliano, justo debajo de la rótula. Una banda o sostén para rodilla puede ayudar a minimizar el dolor y a aliviar la presión en el tendón rotuliano.
– Elevación de la rodilla cuando el paciente sienta dolor (por ejemplo, colocando una almohada debajo de la pierna).
Medicamentos antiinflamatorios, como ibuprofeno, para minimizar el dolor y la hinchazón.
– Masoterapia (masajes).
– Ejercicios de mínimo impacto para ayudar a fortalecer la rodilla.
– Programas de rehabilitación que incluyan fortalecimiento muscular, centrados en los grupos musculares que soportan el peso, como el cuádriceps y los músculos de la pantorrilla.
– Inyecciones especializadas para desensibilizar las terminaciones nerviosas y reducir la inflamación.
– En raras ocasiones, por ejemplo, cuando hay dolor persistente o el tendón rotuliano está gravemente dañado, la rodilla de saltador requiere cirugía. La cirugía incluye la extracción de la parte dañada del tendón rotuliano, la extracción del tejido inflamatorio de la zona inferior (o polo inferior) de la rótula o la realización de pequeños cortes en los costados del tendón rotuliano para aliviar la presión de la zona media.
 
Después de la cirugía, se debe seguir un programa de rehabilitación que incluye ejercicios de fortalecimiento y masajes por un período de varios meses a un año.
 
Recuperación
La recuperación de la rodilla de saltador puede llevar de unas semanas a varios meses. Lo ideal es no hacer deportes o actividades que puedan agravar la rodilla y empeorar las afecciones.
 
Sin embargo, la recuperación no implica que el paciente no pueda realizar ningún deporte ni ninguna actividad. Según el grado de la lesión, se pueden practicar deportes o actividades de bajo impacto (por ejemplo, nadar en lugar de correr). Su médico le informará qué deportes y actividades no están permitidos durante el proceso de curación.
 
Prevención de la rodilla de saltador
El factor más importante para la prevención de la rodilla de saltador es el estiramiento de los músculos. Un buen régimen de calentamiento que incluya el estiramiento del cuádriceps, los músculos de la corva y los de la pantorrilla puede ayudar a prevenir la rodilla de saltador. Siempre es conveniente estirar los músculos también después de los ejercicios.
INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es


¿Qué es la Epitrocleitis?
La epitroclea es la prominencia ósea que se encuentra en la parte interna distal del humero (hueso del brazo).

En esta zona es en donde se insertan los tendones de los músculos flexores y pronadores de la muñeca.

Cuando estos tendones se inflaman se produce la condición médica conocida como “ epitrocleitis” o también conocida como “codo de golfista” o «epicondilitis medial”.

La epitrocleitis es una forma de tendinitis también y suele acompañarse de epicondilitis o codo de tenista.

Los músculos que se insertan en la epitroclea son:

Palmar mayor
Palmar menor
Flexor superficial de los dedos
Cubital anterior
Causas
El sobreuso y estrés repetitivo sobre la zona es la causa principal de esta forma de epicondilitis.

Pero para el desarrollo de este mal también intervienen:

Traumatismos
Soportar grandes pesos con el brazo y codo
Trabajar con maquinas como martillos mecánicos o taladros
Realizar movimientos que involucren la flexión del codo con la flexión de la muñeca
Lesiones cervicales
Signos y Síntomas
Prueba de Thompson invertida positiva.
Dolor local en la epitroclea que irradia al antebrazo o parte interna del brazo.
Dolor a la palpación
Dolor y molestia al hacer extender o flexionar la muñeca
Parestesias en la zona del brazo, antebrazo y mano


Tratamiento Fisioterapeutico
Masaje descontracturante de la musculatura epitroclear
Masaje transverso profundo de Ciryax
Masaje transverso profundo de Ciryax

Liberación miofascial
Compresión isquemica para puntos gatillo
TENS
Ultrasonido
Láser
Microcorrientes
Estiramientos terapéuticos de la musculatura flexora (como muestra la imagen)
Crioterapia
Agentes Físicos

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es



octubre 11, 2021 FisioterapiaSalud

La capsulitis adhesiva retráctil, o más comúnmente conocida como hombro congelado, es un proceso que se caracteriza por la inflamación y el espasmo de toda la cápsula articular, causando dolor y restricción del movimiento del hombro.
Hay algunos factores que predisponen a la aparición de la capsulitis adhesiva:

 Las enfermedades metabólicas y endocrinas: Bridgman (1972) identificó un aumento significativo en la capsulitis adhesiva en pacientes con diabetes, especialmente en los insulino-dependiente.
 Inmovilización prolongada del hombro: después de la operación de hombro, cirugías de mama o el pecho.
 Alto nivel de triglicéridos.

Sin embargo, en algunos casos, la capsulitis adhesiva ocurre sin la presencia de algún factor predisponente, es la llamada primaria o idiopática.
El comienzo de la enfermedad es insidioso y no se relaciona con ningún factor desencadenante. A un dolor creciente, debido a la inflamación de la cápsula, le sigue una limitación de la movilidad (debida a las adherencias) progresivamente más acusada que compromete cada vez más los movimientos cotidianos.

La enfermedad suele cursar por fases, y cuando no se trata puede llegar a durar incluso más de dos años, hasta su espontánea restitución.
 Fase I (1-4 meses): esta fase se caracteriza por un dolor progresivo, irradiación de éste cada vez mayor e incremento de limitación de la movilidad.
 Fase II (5-8 meses): relativa persistencia de las molestias con dolor nocturno y en reposo, y limitación generalizada de los movimientos.
 Fase III (9-12 meses): al alcanzar esta fase los dolores disminuyen persistiendo aún la limitación de los movimientos.

En la primera fase el tratamiento será totalmente antiálgico con medidas farmacológicas, y fisioterapia, utilizando técnicas para alivio del dolor como tens, ultrasonidos, acupuntura, terapia miofascial, etc.

INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es



 
El cartílago es un tejido que ayuda a que un hueso entre en contacto con otro de manera suave y natural, pero si la zona está dañada, rota o agrietada se produce la llamada condromalacia rotuliana o, de forma más severa, la artrosis. El desgaste progresivo en el cartílago de la rodilla es una de las lesiones que más afectan a los runners, tanto nóveles como corredores de maratón.
 
Síntomas
– Dolor intenso que aparece cuando estás corriendo y en su estado más avanzado también cuando bajas cuestas o subes y bajas escaleras.
– Escuchas crujidos y “clics” en la rodilla.
– Fallos en la rodilla y pérdida repentina de fuerza.
– En estado avanzado el cartílago se desgasta tanto que los extremos de los huesos se tocan y puede haber deformación en el aspecto de la rodilla.
 
Causas
– Aumentar excesivamente el número de kilómetros recorridos por semana.
– Ejercicios muy intensos o repentinos.
– Factores genéticos y hereditarios.
– Aumento de peso.
– Mala alimentación.
 
¿Qué hacer cuándo nos lo detectan?
– Descansa y para.. pero no demasiado. Según un estudio del que se hacía eco la revista Runners World, la falta de uso de las articulaciones hace que estas pierdan flexibilidad y que el cartílago se debilite gradualmente. El ejercicio de suave a moderado hace que los síntomas no empeoren.
– Fortalece tu dieta con alimentos como huevos, legumbres y frutas ricas en vitamina C.
– Prueba a probar con suplementos de colágeno o cartílago de tiburón. No hay evidencia de que funcionen, pero tampoco de lo contrario. Conozco casos en los que ha funcionado.
– Prueba otros deportes como la natación.
– Vigila tu dieta. Cuanto mayor sea tu peso corporal, mayor sufrimiento para tus articulaciones.
– Ponte hielo después de entrenar.
– Trata de mejorar tu técnica de carrera.
– Toma antiinflamatorios sin corticoides (AINE) si la rodilla se inflama.
– Fortalecimiento de la parte inferior del cuerpo y especialmente los cuádriceps y isquiotibiales pero ten cuidado de no cargar excesivo peso.
– Vuelve a los entrenamientos con tranquilidad y poco a poco.
– Prueba a entrenar por una superficie más blanda.
– Prueba a usar una rodillera.
– Para casos más severos prueba con inyecciones de ácido hialurónico en la rodilla
– Mejora tu fuerza y resistencia con ejercicios dedicados
 
Correr puede empeorar una lesión en la rodilla, pero correr NO tiene que ir siempre ligado a un desgaste en el cartílago.
 
No hay que confundir el desgaste del cartílago con el síndrome de la banda iliotibial. La banda iliotibial (BIT) es un tendón que recorre la parte externa de la pierna. Este conecta desde la parte superior del hueso pélvico hasta debajo de la rodilla. La lesión se produce cuando esta banda resulta inflamada e irritada por el roce contra el hueso en la parte externa de la rodilla. Esta lesión conlleva un dolor en la parte externa de la rodilla que aparece especialmente cuando se hace ejercicio.
 
En cualquier caso la mejor manera de detectar el desgaste en el cartílago es acudir a un especialista y hacerse una resonancia magnética.
 
Pablo Caño


 

Una calcificación es un depósito de calcio que puede tener lugar en las arterias, las mamas,piedras en los riñones, los tendones, etc. Uno de los lugares más comunes en los pacientes es en los manguitos de los rotadores, espacialmente en el el tendón del músculo supraespinoso. Esta acumulación de calcio en el tendón hace que éste se endurezca, como un callo.
Síntomas.
Las calcificaciones en los tendones suelen diagnosticarse por palpación y, sobre todo en las radiografías. Pero los síntomas principales suelen ser:
Limitación de movimiento.
Dolor en reposo.
Dolor al mover la articulación.
Pérdida de fuerza.
En la calcificación del supraespinoso suele suceder entre 30-50 años.
 
CALCIFICACIONES: QUÉ SON Y CÓMO PUEDE AYUDARTE LA FISIOTERAPIA
Causas.
Microtraumatismos. Pequeños desgarros.
Trastornos degenerativos.
Envejecimiento y disminución del riego sanguíneo.
Causas genéticas. Parece claro que hay gente que tiene más tendencia a crear calcificaciones.
Mala alimentación.
 
Tratamiento.
Las calcificaciones pueden tratarse con fisioterapia si no se han formado o en casos levels.
Si ya están formadas, suelen tratarse con infiltración por corticoides, o antiinflamatorios, y por ondas de choque (para romperlas). En casos más serios puede usarse la cirugía (artroscopia).
La fisioterapia está muy indicada para la rehabilitación. Ayuda a disminuir el dolor, evitar la rigidez y recuperar la movilidad. El uso de electroterapia, manipulaciones, crioterapia, estiramientos y ejercicios ayudan al fisioterapeuta a aliviar al paciente.
Además de ayudarte en la recuperación, y a romper las calcificaciones con ondas de choque, el fisioterapeuta puede aconsejarte sobre los ejercicios a realizar para evitar que vuelvan a formarse. Como siempre la prevención es la mejor medicina.
INFORMATE EN CLÍNICA ZAFRILLA SERVICIOS MÉDICOS
PARQUE DE LA CONSTITUCIÓN Nº 5 B YECLA (MURCIA) 30510
TELF 968790891 / WHATSAPP 651820665
zafrism@teleyecla.com       www.clinicayecla.es


septiembre 27, 2021 ActualidadSalud

Estamos caminando y, de repente, un “tirón” no nos deja continuar. Mientras dormimos, nos despertamos por un “latigazo” en la pierna. Los calambres son contracciones musculares involuntarias que pueden deberse a diferentes motivos. Lo bueno es que existen remedios o técnicas para que no modifiquen tu vida cotidiana y, sobre todo, no te duelan. Aprende de los calambres: qué, por qué, cómo y mucho más en este artículo.

¿Por qué se producen los calambres?

Son muchas las causas por las cuales una persona puede sufrir un calambreque, como decíamos antes, es un movimiento del músculo que no podemos controlar. Las más frecuentes son:

  • Pérdida en exceso de líquidos o sales minerales en ese miembro.
  • Falta de irrigación sanguínea en la zona por insuficiencia de oxígeno.
  • Esfuerzos prolongados.
  • Acumulación de ácido láctico (frecuente en los deportistas).
  • Movimientos bruscos, repentinos o fuertes con los músculos en frío.
  • Contacto con agua fría de forma brusca.
  • Alcoholismo.
  • Sobrepeso.
  • Ingesta de ciertos medicamentos.
  • Insuficiencia renal.
  • Fatiga muscular.
  • Embarazo.
  • Problemas metabólicos.
  • Deficiencias en los niveles de calcio y magnesio en el cuerpo.
  • Falta de vitaminas.
  • Postura inadecuada al dormir.
  • Posición incorrecta para trabajar o estudiar.
  • Tensión emocional o ansiedad.
  • Poco movimiento de los músculos.

En el caso de un calambre estomacal, aparece porque la sangre se “va” directa a esa zona para poder hacer la digestión. Si en vez de quedarnos tranquilos empezamos a andar de aquí para allá, hacemos deporte o nos metemos en la piscina, el estómago se resentirá y, como consecuencia, causará esos espasmos.

Otro de los lugares críticos para los calambres son las manos y las muñecas,debido a problemas en la circulación de la sangre o al llamado “síndrome del túnel carpiano” o “mal de la secretaria” que afecta a las personas que usan demasiado el teclado o el ratón.

La zona típica donde aparecen los calambres son las piernas y en ese caso se deben a todas las causas nombradas anteriormente.

Calambre

Los síntomas de los calambres son dos, muy bien diferenciados. El primero es dolor local en el área afectada y el segundo es una sensación de “tirón” o “latigazo”, que posteriormente se convierte en hormigueo.

Tips para evitar y reducir calambres

En el momento en que estamos sufriendo un calambre, lo mejor que podemos hacer es estirar de a poco el área afectada para aliviar el dolor y relajar el músculo acalambrado.

La fisioterapia, los masajes o dormir sin almohada son excelentes opciones para evitar calambres en el cuello u hombros. También puede ayudar la práctica de ciertas disciplinas, como el yoga o el taichí, para los calambres en general. No dudes en realizar actividad física media hora al día para que la sangre pueda oxigenar los músculos y tejidos, así como también repararlos y nutrirlos como corresponde.

Si se te acalambran mucho las piernas, cada vez que llegues a casa elévalas con un cojín o apoyándolas en la pared. También puedes dormir con varios cojines a la altura de los talones, aplicar agua calienta o la almohadilla eléctrica, etc.

La alimentación es muy importante para evitar calambres. Incluye en tu dieta aquellos alimentos que sean ricos en calcio como las naranjas, las almendras, el brócoli, los vegetales de hoja verde, la leche de soja o los lácteos, y otros que te aporten mucho magnesio como, por ejemplo, las nueces, los cereales integrales, el cacao, las judías, las algas y la harina de soja. Come un plátano al día y no dejes de lado la hidratación. Si haces mucho deporte, considera beber agua o bebidas isotónicas para evitar la deshidratación y estira bien cada vez que hagas ejercicio.

Calambres piernas

Otras recomendaciones:

  • Bebe mucho líquido durante todo el día.
  • Lleva ropa holgada, sobre todo pantalones y calcetines.
  • Toma un baño de agua tibia antes de dormir.
  • Practica diversas técnicas de relajación.
  • Realiza ejercicios que te ayuden a fortalecer los tobillos.
  • Ponte de puntillas cuando caminas (sin tacones).
  • Duerme boca abajo con las piernas extendidas y las pantorrillas dobladas.
  • Consume diuréticos naturales.
  • Envuelve la zona afectada en una venda elástica no demasiado ajustada.


septiembre 24, 2021 Curiosidades.Fisioterapia

Los términos “abductor” y “aductor” se utilizan frecuentemente para referirse a los músculos abductores y aductores de la cadera, pero en realidad, estos términos definen de forma general dos tipos de músculos según el movimiento que realizan: los abductores realizan movimientos de abducción y los aductores realizan movimientos de aducción. Estos son los movimientos laterales de alejamiento y acercamiento de miembros del cuerpo respecto al plano sagital o línea media del cuerpo.

Aunque es muy común el uso de adductor y adducción, por similitud con las palabras en inglés, en español los términos correctos son aductor y aducción.

Abducción y aducción

La abducción y la aducción son dos movimientos opuestos que se realizan en el plano frontal. El plano frontal es el plano que divide el cuerpo humano en la mitad anterior (delante, parte del pecho) y la mitad la posterior (detrás, parte de la espalda). Los movimientos en este plano se describen comúnmente como movimientos laterales:

  • La abducción es el movimiento que, dentro del plano frontal, aleja una parte del cuerpo de la línea media del cuerpo o plano sagital.
  • La aducción es el movimiento que, dentro del plano frontal, acerca una parte del cuerpo al plano sagital.

Los músculos abductores y aductores son, por tanto, músculos antagonistas, pues realizan movimientos opuestos. Por ejemplo, levantar la pierna lateralmente alejando el pie del cuerpo sería un movimiento de abducción realizado por músculos abductores. El movimiento contrario sería una aducción y los músculos implicados serían músculos aductores. En algunos casos, por convención, se habla de flexión lateral y no de abducción/aducción. Por ejemplo, la flexión lateral del cuello.

Los abductores y aductores de la cadera

Los músculos abductores y aductores de la cadera son, probablemente, los músculos abductores y aductores más conocidos, sobre todo en el ámbito del fitness. Los abductores de la cadera son los músculos que realizan el movimiento de elevación lateral de la pierna o separación de las piernas. Los aductores serían los músculos antagonistas, es decir, los que cierran las piernas y aproximan el muslo a la línea media del cuerpo.

Los abductores de la cadera, también llamados abductores del miembro inferior, se sitúan en la parte externa del muslo y glúteos. Los más importantes son el glúteo mediano, el glúteo menor y el músculo piramidal. Los aductores de la cadera se sitúan en el interior del muslo y los más importantes son el aductor mayor, el aductor mediano y el músculo pectíneo.

Curiosiando.



septiembre 17, 2021 FisioterapiaSalud

Son dos de las terapias más comunes para aliviar los dolores musculares o las molestías en las articulaciones. El problema es que la mayoría de las personas que hacen ejercicio no tienen muy claro cuál deben usar: frío o calor.

La respuesta rápida es depende de cuán reciente es el dolor o de si se trata de un malestar recurrente.

Por lo general, una lesión nueva suele causar una inflamación en la zona afectada, por lo que el frío puede actuar para reducir el flujo sanguíneo y por lo tanto, evitar que se produzca una mayor inflamación.

El calor, por su parte, es más recomendado para los dolores crónicos ya que al generar un efecto opuesto, de mayor flujo de sangre, permite que haya una curación más rápida.

Una investigación reciente de la Clínica Mayo, de Estados Unidos, recomienda la fórmula general de optar por la terapia fría primero y luego por un tratamiento con calor.

Cuándo el frío

En un artículo publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, un grupo de expertos en medicina deportiva explicaron cómo aplicar frío puede ser crucial durante las primeras 48 a 72 horas de que se haya producido la lesión.

Según el doctor Cayce Onks, del Centro Médico Penn State Hershey, el hielo puede reducir el daño del tejido secundario y aliviar el dolor de la zona afectada.

Le recomendación es aplicar el hielo durante 20 minutos por cada hora, para evitar que se produzca daño en la piel.

El centro médico de la Universidad de Rochester, por su parte, recomienda en su departamento de salud el uso de parches fríos o hielo en áreas que están inflamadas o donde haya una contusión.

Este tipo de terapia es buena para esguinces, para cuando se fuerza mucho una zona del cuerpo, chichones y morados en la piel.

Cuándo el calor

«El calor transporta sangre a la zona afectada, la cual suministra los nutrientes que el tejido necesita para sanar», dijo el doctor Onks. «También puede incrementar la flexibilidad de los tendones y los músculos».

Al permitir una dilatación de los vasos sanguíneos, el calor acelera el flujo y facilita la llegada de oxígeno y nutrientes que reduce la presión sobre las articulaciones y alivia el dolor en los de músculos.

Los parches calientes también reducen la aparición de espasmos musculares y mejoran la flexibilidad de ligamentos y tendones.

La terapia de calor es uno de los tratamientos más efectivos para problemas crónicos como la artritis.

En cualquier caso, el método que se recomienda que se aplique inicialmente cuando se sufre una lesión es el programa conocido como RICE (Rest, Ice, Compression and Elevation), es decir, reposohieloaplicar presión y en elevación.


Clinica Zafrilla Yecla

En Clínica Zafrilla Servicios Médicos nuestro objetivo ha sido y es utilizar todos nuestros conocimientos para conseguir el bienestar físico y mental de todos nuestros pacientes.

Clinica zafrilla. Todos los derechos reservados